- Hace un par de años saltó un escándalo de corrupción en la Confederación de Básquet y los jugadores de la Generación Dorada se implicaron mucho pidiendo cambios drásticos. En su momento, en los años `90, vos quedaste sólo reclamando contra la dirigencia: ¿estuviste 20 años adelantado?
- Yo lo hice y quedé solo siempre, yo me bajé de dos Juegos Olímpicos y un Mundial por denunciarlos y pelearlos, los que estuvieron sabrán de qué estoy hablando, ni acuso, ni doy nombres, simplemente hago honor a la verdad de lo que es la historia. Todo lo que pasó ahora, tantos años después, a mí me reivindicó mucho, porque aquella fue una lucha titánica mía de años. A mí también me hubiera gustado jugar mucho más en la Selección, pero a mí mi padre me enseñó que los ideales no se prestan, no se venden y no se regalan. Y para mí era más importante eso que ir a un Mundial, por eso cuando estos chicos de ahora reaccionaron me hizo muy feliz, porque ahora hay un orden que antes no había y han vuelto un montón de ex jugadores, gente del básquet que se puede equivocar como cualquier hijo de vecino, pero es gente del básquet y no los chorros que había, que ninguno había picado nunca una pelota y usaban la plata que habíamos generado los jugadores, para viajar y comprarle Louis Vuitton a las mujeres por el mundo. Fue una vergüenza y una falta de decoro total.
- Hablemos de la Selección de cara a Río de Janeiro 2016, ¿cómo tomás la buena del sí de Ginóbili y la mala de la baja de Prigioni?
- Lo de Manu nos da una esperanza de poder pelear arriba, era como cuando jugaba el Gordo en el fútbol, decían `che, pero está un poco gordo´, y no importa, es Manu, lo van a tener que marcar. Su presencia nos da ese aire de ilusión que es necesario, sobre todo en un Juego Olímpico. Lo de Prigioni a mí me dejó helado, yo todavía no comprendo cómo el resto de los chicos no ha intentado convencerlo para que vaya, el tipo hoy está jugando los play off con los Clippers y está impecable. Espero que puedan convencerlo, que se haga una movida para ellos, no sé porqué no se habla del tema o hay algo que no sabemos. Me llamó poderosamente la atención, porque él tiene una gran relación con Luis Scola, además nos daría la posibilidad de ir con tres bases y muchas opciones diferentes. Ojalá lo puedan revertir, porque Argentina se pondría distinto, y este es un grupo que cuando se pone las cosas en la cabeza, las logra.
- ¿Cuál es tu quinteto ideal de la historia del básquet argentino?
- Cortijo en la base, como dos Cabrera, en la tres Germán Filloy y voy a tener que jugar con Ginóbili en la cuatro y Scola en la cinco (risas).
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