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¿Se puede cambiar la vida en 30 días?

Por LUCRECIA GALLO Fotos LEANDRO GIANELLO

Dicen que hay que hacer algo 30 días seguidos, repetirlo, reafirmarlo, trabajarlo, para convertirlo en hábito y cada vez más personas apelan a esta fórmula para lograr sus objetivos

Esta nota no contiene recetas para lograr sus objetivos, ni siquiera es una suerte de abanico donde pueda leer “las diez cosas que debe saber antes de plantearse un desafío”. Aquí no hay grandes recetas: se encontrará con reflexiones y respuestas de quienes se propusieron una meta e iniciaron un camino para lograrlo. ¿Cómo? Ya lo verá.

Escribir a partir de ejercicios que proponen desafíos todos los días; iniciar la jornada con el capítulo de un libro que apela a la búsqueda espiritual con ejercicios y concentrarse por un mes en una dieta son las experiencias que cuentan los jóvenes de esta nota.

Quizá usted es de los que se demora un poquito más en concretar un objetivo. ¿Le cuesta mantener la disciplina? ¿La constancia no es lo suyo? ¿Pero si invierte nada más que un mes? Tómese unos minutos para leer estos testimonios y lo que dicen los especialistas sobre esta moderna forma de alcanzar resultados. ¿Pan para hoy hambre para mañana? Nada de eso. Estrategias a corto plazo para lograr objetivos que van para largo.

APRENDER A COMER

Manuel Bruno, 32 años, realizador audiovisual dice que hacer algo durante 30 días seguidos es difícil pero si uno está convencido del beneficio que se hará a sí mismo “dejás las excusas de lado y lo concretás”.

Y no le miente. Manuel hizo la “Dieta del Metabolismo Acelerado. Pierda hasta 10 kilos en 28 días”, un bestseller de una médica que armó un régimen por el cual se combinan distintos tipos de alimentos de una manera determinada, de modo que se pueda destrabar el metabolismo que muchas veces se bloquea por más que uno coma sano y hasta haga ejercicio y no puede bajar de peso.

Comer cada dos horas y combinar los alimentos de otro modo con ejercicios de fuerza, relajación o estiramiento, todos los días son algunos de los desafíos que plantea el libro y Manuel estuvo dispuesto a probar, como así también cumplir con los mandados y cambiar la rutina que venía llevando.

Si no comprendemos por qué razones conscientes e inconscientes se instaló el hábito anterior, que argumentos lo sostienen, qué consuelo o compensación significan, igual que el nuevo qué se quiere instalar, eso factores siguen actuando y son muy perseverantes”.

Según la psicoanalista y escritora Gloria Gitaroff: “Un hábito requiere ser repetido, pero la repetición no alcanza. La persona tiene que estar convencida de que quiere lograr algo, más allá del esfuerzo que requiera, que no es cuantificable.

Nadie dijo que fuera fácil. “No se trata de instalar un hábito, sino de cambiar un hábito anterior. Movimiento contra sedentarismo, por ejemplo”, dice Gitaroff y agrega: “Si no comprendemos por qué razones conscientes e inconscientes se instaló el hábito anterior, que argumentos lo sostienen, qué consuelo o compensación significan, igual que el nuevo qué se quiere instalar, eso factores siguen actuando y son muy perseverantes”.

A Manuel le llevó su tiempo. Necesitó comer antes de que pasen los 10 minutos de levantarse. Modificó algunos hábitos y lo que antes resolvía, por ejemplo, con un paquete de galletitas y un café, ahora es más complejo: un té con un omelette sin yema; o una fruta a elección como puede ser pera o manzana con cereales. “¿Quién te quita el placer de sentirte bien?”, dice Manuel, que con seis kilos menos se siente tan bien que hasta la volvería a hacer.

Llegó a la meta pero lo mejor de todo, asegura, fue aprender a cuidarse. Por estos días Manuel proyecta desde tomar algún curso de cocina sana y salir a entrenar en bicicleta hasta conseguir un buen trabajo, pero claro, sabe que ese desafío no tiene nada que ver con la dieta.

LEER Y AGRADECER

María Romero, 31 años, docen te, cree fervientemente en la voluntad de uno para poder apelar a los cambios. “La cuestión es sostener el hábito”, dice y asegura mantener una actitud diaria para lograrlo. Leyó varios libros que se acercan a esta idea. Ejercitó por ejemplo el agradecimiento diario, consciente y profundo. Agradece las simplezas de la vida, poder reconocerlas, verlas, ser consciente de eso. Ahora recuerda cómo se sorprendía del cambio que le produjo la lectura de “La Magia”, el libro de Rhonda Byrne, donde se plantea el ejercicio del agradecimiento por 28 días consecutivos. “La sensación que me quedaba después de realizar los ejercicios era de paz interior, una armonía interna que intento atesorar y tener presente”, rememora.

Otro de los libros con los que María acompañó esta suerte de camino espiritual plantea levantarse a las 5 de la mañana para cultivar el líder interior que todos poseemos. Sí, sí, leyó bien: a las 5 de la mañana. ¿Usted estaría dispuesto a resignar horas de sueño para sentirse mejor? No se apresure a decir que no. Tampoco es algo que tenga que hacer toda la vida, son solo 40 días o al menos eso plantea. “Lo he podido hacer algunos días”, confiesa María y asegura que vale mucho la pena. “Cuesta conjugar ese desafío con la propia rutina laboral que por momentos me agobia”, reconoce.

Esta emprendedora se levantaba a escribir metas para ese día, reflexionar, agradecer y ejercitar el cuerpo, todo acompañado de música inspiradora que la llenaba de energía. “El resultado era notorio así como también el sueño que le genera a lo largo del día”, María suelta una risa, orgullosa de su actitud.

Fuerza interior, diálogo, autoconocimiento son algunas de las cosas que trabaja a partir de los libros, a los que llegó porque se los recomendaron y ahora ella recomienda y regala.

Si usted, estimado lector, es de las personas que inician un proceso y lo dejan a medias, tome como ejemplo a María. Ella no es una heroína. Se define metódica, pero ante todo reconoce: “hago, dentro de mis posibilidades, todo lo que puedo para alcanzar mis metas”.

Fijarse objetivos a corto plazo para conseguir algo puede responder a distintos “por qués”. Al satisfacer esas metas, el sujeto es capaz de hacerse cargo del deseo que implica. Cada táctica aplicada, cada objetivo a corto plazo, forma parte de una estrategia desplegada en pos de la consecución. ¡Pero cuidado! Así como podemos fijar objetivos a corto plazo para lograr lo que queremos, también podemos hacerlo para postergarlos.

“Habrá que ver allí cual es la posición del sujeto frente a ese deseo y el modo particular en que dicho deseo se organizó, lo cual interroga no solo su historia particular, individual y singular sino los mandatos sociales y familiares a los que esa subjetividad responde”, explica la licenciada en psicología Jimena Peralta.

Así son las cosas, cuando uno cumple con lo que se promete le dan ganas de seguir por ese camino. ¿Estrategias a corto plazo para lograr un cambio de hábito? Demasiado ¿no? María lo sabe: activar la energía al igual que fijarse las metas depende de uno. “Ver con ojos de oportunidad”, se repite esta docente que logró concretar un viaje, cambios en la alimentación y en el cuidado de su cuerpo trabajando diariamente para eso. Pero no se conforma. Va por más. Ahora tiene una nueva meta en mente: entregar su tesis de maestría, y para eso trata de trabajar al menos dos horas por día.

ESCRIBIR Y AVANZAR

Si de algo sabe Juliana Arens, 28 años, periodista, es del arduo trabajo que le significó empezar y terminar su libro. En el marco de un taller de escritura creativa, tuvo que escribir una carilla por día para alcanzar su meta. Escribir todos los días durante los primeros siete días. Corregir los siguiente siete. Reunirse una vez por semana, durante un mes. Volver a repetir el ciclo. Sin objetivo concreto, con la mera idea de soltar la mano. Fueron sólo 15 días de escritura obligada, partidos en dos semanas. “Una experiencia excelente”, confiesa.

“Creo que hay tareas como la escritura que necesitan de cierta disciplina para que lleguen a dar frutos; no en tanto logros, sino en cuanto a productos, objetivos. Cuando te propones escribir, como yo, un librito o una serie de crónicas, es necesario trabajar la disciplina, porque nadie te está presionando para que lo hagas. Eso lo tenés que hacer vos con vos”, cuenta Juliana, quien escribió Traidoras, un libro de crónicas de vida de mujeres privadas de su libertad.

La frecuencia con la que deba repetirse una actividad para constituirse en un hábito varía sobre todo en función del ‘por qué’”

Justamente, la escritura de ese libro fue para Juliana mucho más que 30 días y la experiencia “tuvo de todo”, asegura. Por momentos le costaba sentarse a trabajar, sobre todo después de jornadas en otros trabajos. En otros, en cambio, la escritura fluía y si las ganas la arrebatan lejos de su pc, deseaba llegar a su casa cuanto antes, para escribir.

“La frecuencia con la que deba repetirse una actividad para constituirse en un hábito varía sobre todo en función del ‘por qué’”, remarca la licenciada Peralta. La cosa es así: generar un hábito no es fácil, además de repetir una acción con una determinada frecuencia, hay que tener motivos suficientes para incorporarla a nuestro modo de andar por la vida.

“Me cuesta la disciplina, pero no dejo proyectos a medias, a no ser que decida bajarme por alguna cuestión”, se define Juliana quien enfatiza en lo que le costó Traidoras. “Nunca había labrado algo tan a largo plazo”, dice y comenta: “Lo que más me ayudó fue la participación en un Colectivo de Tesis, que luego fue Ediciones de la Caracola, con quienes nos reuníamos periódicamente a leernos”.

“Escribir y avanzar”, era la tarea diaria. Trabajaba duro, entre 4 y 6 horas por día, pero desordenada, contemplando el horario del trabajo entre otras tareas de la vida diaria. Se ponía música y tenía un chiste con una amiga, que apela a una imagen visual: Abrir la oficina y concentrarse.

“Llegué al objetivo y fue hermoso”, dice Juliana y asegura: “A partir de ahí empecé a pensar más en esto de crear hábitos y llevarlo a otras cuestiones como salir a correr”. Reconoce que siempre se tilda de indisciplinada pero sabe que cuando se propone algo, lo consigue.

A largo o corto plazo, usted también puede lograr lo que se proponga. No se desaliente si ya lo intentó y no pudo alcanzar el resultado. Supere ese mal trago. Nada es fácil, pero se puede. Al menos eso dicen los testimonios de esta nota.

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