“El interno no va a comparecer porque no quiere saber nada con ese magistrado”, fue la escueta -e insólita- respuesta que recibió el fiscal Marcelo Romero de parte del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), después de que convocó a un detenido para indagarlo por los delitos de estafas reiteradas y asociación ilícita, según informó el propio funcionario.
Finalmente el acusado fue trasladado a las fiscalías de 7 entre 56 y 57, “pero cabe preguntarse cuál es la formación que tienen los agentes penitenciarios a la fecha y si algún funcionario de los niveles de conducción se digna a brindarles academias o, al menos, alguna sugerencia o consejo paternal para que eviten situaciones absurdas como las relatadas, con las consecuentes sanciones administrativas o penales”, analizó Romero.
Al protagonista de esta historia lo identificaron oficialmente como Hernán Alfredo Bracco, quien fue detenido junto con otros dos hombres sospechados de haber conformado “una banda integrada por al menos cuatro sujetos” para “cometer hechos delictivos”.
Los acusan de emplear “maniobras fraudulentas con vehículos particulares para su posterior comercialización al público a título oneroso, logrando ganancias con lo producido, utilizando como espacio físico una agencia de venta de automotores multimarcas”, se explica en el pedido de detención al que este diario tuvo accceso.
Hay un cuarto imputado que no fue detenido porque tiene pendiente una eximición de prisión.
Al grupo le endilgan al menos seis hechos ocurridos en noviembre de 2014 en la localidad de Verónica y los sospechosos fueron capturados por personal de la DDI en una serie de allanamientos realizados el miércoles.
Restaba indagar a los imputados, diligencia que se complicó con la insólita respuesta del detenido y la reacción del Servicio Penitenciario Bonaerense.
“COMO SI LO HUBIERA INVITADO A TOMAR UN CAFECITO”
“Grande fue mi sorpresa cuando el Servicio Penitenciario Bonaerense, por intermedio de las autoridades de la Unidad 9, me informó -en forma textual y por escrito- ‘que el interno no iba a comparecer porque no quería saber nada con ese magistrado’, refiriéndose a mi persona”, explicó el fiscal Romero. Y completó, irónico, “como si se tratara de una invitación a una cita romántica o a tomar un cafecito en mi despacho, las autoridades penitenciarias decidieron no traer a esta dependencia al interno mencionado, informando las ‘causas’ para justificar su conducta”.
Notificadas de lo sucedido, las máximas autoridades del SPB ordenaron que Bracco fuera remitido de inmediato a la fiscalía.
Vale aclarar que los acusados pueden negarse a declarar, pero tienen la obligar de ir a la fiscalía.
En el pedido de detención se explica que “la asociación o banda opera bajo una sólida organización, y división funcional de roles y tareas, llevando a cabo su cometido con similar modus operandi”.
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