A los 91 años falleció Horacio Pedro Eliseo Sicard, un destacado abogado de la Ciudad que desarrolló una extensa carrera en el Poder Judicial. Su partida enluta no sólo a sus seres cercanos, sino también a quienes lo conocieron a lo largo de su fructífera vida.
Había nacido el 7 de febrero de 1925 en La Plata. Sus padres fueron Palmira Escobar y Luciano y creció junto a su hermana Alicia.
Después de terminar sus estudios primarios, completó la secundaria en el Colegio Nacional “Rafael Hernández” y luego ingresó a la facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad Nacional de La Plata, de donde egresó como abogado.
Durante un breve lapso ejerció la profesión de manera liberal; también fue durante algunos años camarista en el Departamento Judicial de Dolores.
Años después trabajó en el Poder Judicial local y alcanzó el cargo de Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia, sitio en el que se mantuvo hasta que se acogió al beneficio de la jubilación.
También fue docente de la cátedra Penal II de la Universidad Católica de La Plata, profesión a la que se dedicó durante mucho tiempo de manera entusiasta.
En 1956 se casó con Nilda Greco, con quien cumplió el proyecto de formar su propia familia y verla crecer con los nacimientos de sus hijas Cecilia y Flavia, quienes siguieron sus pasos profesionales. Con los años tuvo la dicha de convertirse en abuelo de tres nietos.
En su tiempo libre se dedicó a la lectura, ámbito en el que fue incansable y demostró una gran avidez por distintos campos del conocimiento.
También le gustaba escuchar música clásica, tango e ir al cine.
Horacio Sicard fue, asismismo, afecto a participar de reuniones con sus amigos, tanto aquellos que cosechó en su juventud como los que conoció por el desempeño de su profesión.
En esos ámbitos, se ponía de relieve su espíritu sociable, su trato siempre amable y la gracia que fue parte de su impronta.
Aunque nunca fue proclive a los deportes, cuando sus horarios se lo permitían, disfrutaba de realizar extensas caminatas por la Ciudad, terruño de donde nunca le gustó alejarse por mucho tiempo.
Conversador, gentil y compañero de los miembros de su entorno cercano, Horacio Sicard dejó un profundo vacío que, sin dudas, mitigará el recuerdo de los valores que lo caracterizaron.
SUSCRIBITE a esta promo especial