RIO DE JANEIRO.- Los partidos de la oposición en Brasil afirmaron ayer que la presidenta Dilma Rousseff tuvo “sentido común” al abstenerse de denunciar que se considera víctima de un intento de “golpe” en su país, por el juicio político que amenaza su mandato, en el discurso que pronunció ayer ante la ONU. “Sería una vergüenza llevar a la ONU un asunto interno, incluso porque daría una versión que no es la correcta ya que hasta la propia Corte Suprema la desmintió. Creo que cayó en sí y recuperó el sentido común”, afirmó el vocero del opositor partido Demócratas (DEM) en la Cámara alta, senador Ronaldo Caiado.
Para el oficialista Partido de los Trabajadores (PT), en cambio, la jefe de Estado demostró ser una “verdadera estadista” al sólo hacer en la ONU una sutil referencia a la crisis en Brasil. “Teníamos la expectativa de que la presidenta denunciara ante la ONU el golpe institucional que sufre, pero ella fue elegante y se mostró una gran estadista al hacer tan solo una sutil referencia a las dificultades del país”, aseguró el senador Jorge Viana, del PT.
SUSCRIBITE a esta promo especial