No fue una buena semana para el hijo de la ex presidenta. Máximo Kirchner se convirtió en el blanco de dos “arrepentidos” de la era K, justo cuando su madre regresó a Santa Cruz tras diez días intensos en Buenos Aires. Las acusaciones en contra del diputado del FpV llegaron por parte de una ex dirigente de la Tupac Amaru de Milagro Sala y del valijero Leonardo Fariña.
Mabel Balconte, una cooperativista jujeña, denunció que la Tupac le entregaba coimas a Máximo en la quinta de Olivos. Por su parte, Fariña apuntó contra su socio, Osvaldo Sanfelice, de la inmobiliaria que fundó en su momento Néstor Kirchner. El descargo del diputado fue enteramente político: dijo que su familia es víctima de una persecución por parte del gobierno.
SUSCRIBITE a esta promo especial