HANNOVER.- El presidente estadounidense, Barack Obama, y la canciller alemana, Angela Merkel, se mostraron ayer en sintonía en Alemania al promover el acuerdo comercial entre EE UU y la Unión Europea (UE), pero también en sus posiciones con respecto a Siria, Ucrania, Rusia y la crisis de los refugiados. Obama se mostró convencido de que es posible cerrar las negociaciones del acuerdo comercial para finales de este año, el último de su mandato, aunque no su ratificación, y alertó de que si no se aprovecha esta ventana de oportunidad el tratado podría quedar en el aire durante años. “El tiempo no está de nuestra parte”, aseguró el presidente, quien indicó que las “transiciones” políticas que van a vivir ambas partes del acuerdo -en relación a las elecciones en EE UU este año y a los comicios en Francia y Alemania en 2017- podrían ralentizar las negociaciones.
Merkel, por su parte, se mostró convencida de que “todavía podemos lograr un gran éxito en este año”, en referencia a la llamada Asociación Transatlántica de Comercio e Inversiones (TTIP), que no dudó que promoverá el crecimiento y la creación de empleo. Obama, que reconoció que los acuerdos comerciales generan “grandes emociones”, afirmó que un tratado de estas características aporta, de manera indiscutible, crecimiento económico y empleo, también para los países del sur de Europa. Los dos insistieron en que el TTIP ayudará a elevar los estándares de protección del consumidor, así como los laborales y los medioambientales, frente a las crecientes críticas en este sentido a ambos lados del Atlántico, algo que quedó patente el sábado con decenas de miles de manifestantes contra el acuerdo en las calles de Hannover. Obama, que reconoció que algunos acuerdos de libre comercio en el pasado han provocado desigualdades, dijo que la respuesta a la globalización no es detener el comercio, que hay que “aprender del pasado” y fomentar intercambios con “altos estándares”.
Obama y Merkel coincidieron en respaldar las conversaciones del gobierno sirio con la oposición moderada en Ginebra, subrayaron su defensa de los principios de integridad territorial y soberanía nacional de Ucrania y consideraron que los países de la OTAN deben aumentar su presupuesto de defensa ante el tono “agresivo” de Rusia. Asimismo, Obama aprovechó para elogiar la postura de la canciller en la crisis de los refugiados, defendiendo políticas no demasiado populares, al asegurar que Merkel estaba “en el lado correcto de la historia”. Merkel “ha sido humanitaria y también práctica” en este asunto, al mantener las fronteras de su país abiertas ante una avalancha de pedidos de asilo, destacó el mandatario norteamericano.
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