Fabián Musto, abogado de Horacio González, el dueño del pitbull que mató al nene de 2 años, aseguró ayer a la prensa que “aparece en algunos tribunales el recurso de acudir al dolo eventual, creyendo que así es posible fundamentar la aplicación de una pena justa cuando el resultado de una acción muy riesgosa ha sido extremadamente grave. Pero ese procedimiento es anómalo”.
Según el letrado, “no se tuvo en cuenta el atinado fallo de la Sala lll, y se sentenció sin sustento en la letra de la ley”.
Asimismo, Musto explicó que “he advertido desde la radicación de la causa en el Tribunal, innumerables presiones que la Justicia tomó como lógicas, pero que no hicieron más que volcar la balanza hacia un matiz emocional. La diferencia que existe entre una muerte dolosa y la causación culposa de muerte es lapidaria”.
LA ULTIMA PALABRA
Como se sabe, más allá de que ayer no concurrió a tribunales, González sí estuvo presente en las otras audiencias de debate. Y al término de los alegatos, pidió la palabra y dijo llorando: “Mi familia y yo pedimos perdón por todo lo ocurrido”.
También dijo que “si pudiera volver todo esto atrás daría mi vida para que esto no se hubiera producido”.
Para Musto el acusado tuvo “un obrar imprudente y negligente” y no está probado que se haya representado la posibilidad cierta de que podía pasarle algo malo al menor y eso no le importara.
El defensor agregó argumentos y concluyó que “estamos ante un homicidio culposo”, y González debe ser condenado por ese delito.
También destacó que el imputado no pudo representarse que esta tragedia iba a ocurrir y menos que sabiendo que iba a pasar ese tremendo final no le importara nada, ya que en esa misma situación podrían haber estado también sus propios hijos”.
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