Quilmes se tomó esta noche revancha de Temperley y lo venció como local por 2 a 0, triunfo que además le permitió cortar tres derrotas consecutivas, al cabo de un aceptable encuentro válido por el cierre de la duodécima fecha, la de los clásicos, del torneo de Primera División.
El trámite del encuentro fue parejo, con situaciones para los dos lados, y si los dirigidos por Alfredo Grelak sacaron una luz de ventaja fue gracias a su eficacia.
En el primer tiempo, Lucas Pérez Godoy tuvo dos chances por poco desviadas, y del lado gasolero Ariel Cólzera se topó con Silvio Dulcich y Marcos Figueroa se perdió un gol increíble al demorar una definición.
Pero a los nueve minutos del complemento acertó el anfitrión. Ignacio Colombini metió un centro desde la derecha para que Ezequiel Rescaldani definiera por el primer palo. Después, Cólzera y el ingresado Daniel Imperiale desperdiciaron una chance por bando.
Y a los 43 volvió a golpear el Cervecero, cuando Rescaldani ejecutó un tiro libre y tras algunos rebotes recibió por la izquierda Sebastián Romero, quien disparó con un ángulo cerrado para el segundo.
Al final, ya con el desarrollo caliente, Pérez Godoy y el ingresado Cristian Canuhé participaron de un tumulto y dejaron a ambos equipos con diez hombres. Así, Quilmes recuperó la sonrisa y salió del fondo de la Zona 1, mientras que Temperley se hunde en la 2.
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