Durante su presentación, el organizador de la fiesta escuchó de boca del juez Casanello las imputaciones que se le formulan, entre ellas que el predio donde se llevó a cabo la fiesta electrónica estaba habilitado para 13.000 personas y que no debían ingresar menores de 18 años, condiciones que fueron violentadas, ya que según consta en el expediente, uno de los jóvenes internados tras el evento tiene 17 años y de acuerdo a la investigación ingresaron más de 20.000 personas al evento.
También, entre los hechos que le leyó a Conci, el juez recordó que la madrugada del 15 al 16 de abril, los organizadores del evento contrataron un “servicio adicional” por parte de la Prefectura Naval, pero varios concurrentes al evento hablaron de “carencia de cacheos”.
Conci ya había declarado sobre el papel de la Prefectura Naval en calidad de testigo, al día siguiente de la tragedia, cuando palabras más palabras menos, dijo: “El cacheo se hace si Prefectura quiere hacerlo”.
“Como Maximiliano Nahuel Avila, Diego Hernán Herrera y Carlos María Garat, en representación de Dell Producciones, se ubicaron en posición de garantes del evento, en su carácter de organizadores del mismo, mediante la tramitación del expediente” ante la Agencia Gubernamental de Control de la Ciudad (ACG), le leyó el juez Casanello al imputado, según informaron fuentes judiciales.
También se consideró que la responsabilidad del empresario radica en los testimonios que afirman acerca de “la escasa revisión a los asistentes al ingresar y el continuo ofrecimiento de todo tipo de drogas”.
SUSCRIBITE a esta promo especial