En la altura de Quito, Ecuador, River Plate , el actual campeón de la Copa Libertadores, sufrió una inesperada derrota que le complicó la serie. Independiente del Valle lo venció anoche por 2-0, con goles en el complemento de José Angulo y Junior Sornoza, de penal. Los dirigidos por el Muñeco Gallardo necesitarán ganar por tres goles en la revancha en el Monumental para pasar a cuartos de final.
El partido de ida por los octavos de final se jugó en los 2.850 metros de altura de Quito, en el estadio Atahualpa. La sede tuvo que mudarse al estadio de la capital ecuatoriana, con capacidad para 35.258 hinchas, porque cumple con la exigencia reglamentaria de la Conmebol. Es que en la fase de grupos jugó en el estadio General Rumiñahui, de Sangolquí, con capacidad solo para 7.233 espectadores. El desquite se jugará en el estadio Monumental el 4 de mayo, y el vencedor se enfrentará en los cuartos de final con el ganador de la serie entre Pumas de México y Deportivo Táchira de Venezuela, que ganó 1-0 en la ida.
El primer tiempo de River en Quito no fue bueno. Desde el primer suspiro los jugadores del equipo de Marcelo Gallardo se mostraron lentos, pesados; el calor y la altura los afectaba de manera negativa.
Gallardo plantó un 4-4-2 clásico y ordenado, con Mayada por derecha y D’Alessandro por izquierda, más Ponzio y Domingo en el doble cinco. Cuando River tenía la pelota, el zurdo pasaba a jugar como enganche. Un pase suyo dejó a Driussi de cara al gol a los 11, pero el delantero no llegó a conectar de volea y la pelota cayó mansa en las manos del arquero Azcona.
Eso fue todo lo que hizo River en ataque en el primer tiempo. La visita esperó por su oportunidad, cedió el terreno y la posesión. No jugó bien, pero tampoco sufrió. Aunque Independiente del Valle hizo méritos para abrir el marcador. Un cabezazo de Arturo Mina -a los 10- fue lo más claro del local, que merodeó el área de Marcelo Barovero, aunque sin claridad.
Con el sorpresivo cambio de Rodrigo Mora por Andrés D’Alessandro, River conformó en el arranque del segundo tiempo un claro 4-4-2. La idea era clara: esperar al primer error del local para explotar la velocidad de Camilo Mayada o Driussi y lastimar de contragolpe.
Pero el plan de Gallardo no funcionó. River no llevó peligro y mantuvo la idea hasta que, a los 18’, el local robó una pelota, jugó rápido a las espaldas de Mercado y, con un centro atrás, golpeó al campeón, con una potente definición de José Angulo (zurdazo alto y al medio que vulneró la resistencia de Barovero). Gallardo movió el banco e ingresaron Lucas Alario y Luis González. Pero la historia no se modificó. De hecho, Sornoza estrelló un tiro libre en el palo derecho de Marcelo Barovero y estuvo a punto de ampliar la ventaja. River pudo empatarlo. Primero, con un gol mal anulado a Lucas Alario y luego con un cabezazo del Pipa en el área chica que salió desviado. Y en tiempo de descuento, Maidana cometió un penal que Sornoza transformó en el 0-2 con tiro recto y bajo.
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