SAN PABLO.- El hombre que sigue en la línea para convertirse en la próxima cabeza de estado si la presidenta Dilma Rousseff es destituida, indicó que no se postulará para la presidencia de 2018 cuando termine el actual periodo de gobierno.
El vicepresidente Michel Temer también dijo que apoyará la propuesta para poner fin a las reelecciones presidenciales en Brasil.
Los presidentes son electos para un periodo de cuatro años y pueden ser reelegidos para cuatro años más. Un tercer periodo es permitido si toman un descanso de cuatro años después del segundo término.
Temer hizo sus comentarios durante una entrevista con la televisora SBT. La prensa local considera que es un intento por atraer el apoyo del principal partido de oposición del país, el Partido de la Social Democracia Brasileña.
DEFENSA DE DILMA
En tanto, Dilma consideró “ridícula” la acusación utilizada para tramitar un juicio político en su contra en el Congreso y denunció que “es una elección indirecta cubierta por el manto del ‘impeachment’”
Rousseff insistió en que las maniobras fiscales que realizó en 2014 y 2015 -en las que se apoya la oposición para avanzar con el juicio político destituyente- fueron para garantizar los programas sociales.
“Hay un proceso que está en curso y tiene nombre, es golpe”, insistió, durante un acto en que reiteró la misma posición que su abogado presentó ante el Senado para evitar el juicio político.
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