Electrodomésticos, mobiliario, vajilla de cocina, ropa de cama, de baño, lámparas. De repente todas estas cosas imprescindibles se acumulan en la cabeza y no sabemos por dónde empezar. Pero hay básicos que no podemos pasar por alto cuando estamos por mudarnos a nuestra primera casa.
EN EL DORMITORIO
No minimices la importancia del descanso ni escatimes gastos para ello. Es primordial para encarar el día dormir con plenitud. En este sentido, quizás puedas recortar de otras cosas, quizás el somier pueda esperar, pero no el colchón. Dejá de pensar que el próximo será mejor.
Un buen colchón, incluso aunque no tenga soporte sobre el que colocarlo es fundamental, su cuerpo te lo agradecerá, tu columna no admite esperas.
Las cortinas tienen otro momento, y no digamos las alfombras u otros complementos.
Pensá si querés un mueble a medida o uno comprado antes de entrar a vivir, de nuevo te evitarás obras posteriores. Este suele ser el espacio para colocar los equipos de música; buscá el lugar adecuado
No te compliques con las sábanas, para empezar con un par de ellas de algodón es suficiente. Optá por un edredón de plumas para el invierno, los hay adaptables a cada época del año, de forma que son dobles y se colocan individualmente en función del frío o calor que sientas.
EN EL LIVING
Comprá poco a poco y así vas a poder ser más consciente del espacio. El sofá o un sillón puede ser lo primero; el televisor suele ser vital en muchas casas y puede haber usados muy económicos. Si no has decidido a comprar un aparador, forrá con papel de colores la caja en la que viene y eso te servirá de apoyo para empezar.
Pensá si querés un mueble a medida o uno comprado antes de entrar a vivir, de nuevo te evitarás obras posteriores. Este suele ser el espacio para colocar los equipos de música; buscá el lugar adecuado.
Comprá una mesa práctica que pueda desplegarse en caso de que lleguen invitados.
EN LA COCINA
La mejor solución es comprar según vayas necesitando, porque si te entusiasmás acabarás teniendo piezas que no utilizarás jamás.
Una olla rápida para cocinar verduras y preparar algún guiso; un par de cazuelas de tamaño medio -nunca elija las más pequeñas, las grandes sirven para lo abundante y para las medias porciones-; dos sartenes; un par de fuentes para presentar carnes y pescados y con eso podés lanzarte a cocinar.
Seis platos hondos y playos; seis vasos y seis copas; una pareja de fuentes para ensaladas; tenedores, cuchillos, cucharas y cucharitas pequeñas, tazas de desayuno y café, así como un juego de buenos cuchillos, un cucharón y una espumadera serán suficientes para servir.
ENCHUFES
Tanto si es en alquiler o en propiedad, si es necesario hacer una pequeña reforma para instalarse, no pases por alto detalles como los enchufes. Después no tendrás remedio y las obras a posteriori son muy molestas. Asegurate de que tiene los puntos de luz adecuados para la iluminación que querés colocar y los electrodomésticos que quieras instalar.
La cocina y el living son dos de los puntos donde siempre se acaban echando de menos. El equipo de música con el que no contábamos, el exprimidor de jugo no tiene hueco después de enchufar el microondas; no te olvides, contá bien y no te vas a arrepentir. No es recomendable el uso de enchufes múltiples, que por norma se suelen recalentar.
Revisar bien todas las instalaciones de luz y canalizaciones de agua es una forma de suprimir disgustos innecesarios en el peor de los momentos.
EN EL BAÑO
Si tenés poco espacio, debajo del lavatorio es el lugar ideal para almacenar. Lo fundamental es que sea operativo y confortable.
Elegí ropa de baño delicada y duradera, no te conformes con cualquier cosa.
Estos son los recursos básicos para montar su primera casa; luego hay que ir ampliando sobre la marcha.
SUSCRIBITE a esta promo especial