Por
RICARDO ROSALES
¿Falla el timing político del Gobierno con las medidas de ajuste económico?
La conjunción de los aumentos anunciados para las tarifas en el transporte, el gas y los combustibles, potencian otra vez una inflación de entre 5 y 7 por ciento para abril.
Con lo cual, la política de correcciones progresivas, justificadas en el argumento de que la sociedad no soportaría un shock, corren el riesgo de convertirse en un ajuste permanente que, lejos de despejar los interrogantes sobre el sendero de precios del año, aumentan las dudas y los riesgos de que el rebote económico se postergue más allá del segundo semestre.
El arreglo externo, todavía con ciertas dudas respecto a la fecha de pago, debería ayudar a bajar el riesgo país.
Las razones por las cuales se acelera la inflación en este mes debería ser un fenómeno transitorio.
Sin embargo, son muchos los claroscuros de la marcha económica.
El arreglo externo, todavía con ciertas dudas respecto a la fecha de pago, debería ayudar a bajar el riesgo país.
DESEQUILIBRIO FISCAL
De todas maneras, la ausencia de noticias vinculadas con el enorme desequilibrio fiscal heredado y que se está prolongando en lo que va del año, coloca un techo al optimismo.
Los instrumentos a mano del ministro Prat Gay para bajar y/o financiar el déficit del Tesoro son pocos.
Uno es tomar fondos en el mercado externo, otro es reducir los subsidios a la energía y el transporte.
En cualquier caso, el ministro de Hacienda necesita que la recaudación tributaria no se resienta demasiado, situación que en los meses que corren ha caído en términos reales producto de la retracción de ventas y de la producción.
RECESION
Los datos disponibles confirman la recesión, con la excepción del mercado agropecuario.
En el primer bimestre las exportaciones se recuperaron 4,6% luego de casi tres años de comportamiento negativo.
Aunque la mejora corresponde a las ventas externas de productos primarios con 54% y 7,5% de manufacturas de origen agropecuario. Las exportaciones de manufacturas cayeron 21%.
La demanda interna también está en retroceso.
Las ventas de supermercados caen en términos reales, subiendo por debajo de la inflación.
Las mayores empresas del sector alimentario también han perdido facturación real, tanto en enero como en febrero, un indicador de que el consumo baja por efecto del menor poder adquisitivo de los salarios.
La dirigencia industrial ha acercado a la administración del Presidente Macri varios informes que grafican los problemas del sector, en caída y sin expectativas de recuperación inmediata.
Y no solo por la menor demanda interna: la crisis de Brasil y la menor competitividad restan chances de colocar productos argentinos en el exterior.
INTERROGANTES
Los interrogantes acerca de cuál es el plan antiinflacionario y fiscal del Gobierno tienen sustento. Prat- Gay y el propio Macri han repetido que habrá una baja de los precios en el segundo semestre y que también se concretará la recuperación económica.
El deseo o el pronóstico, probablemente pueda hacerse una realidad.
Las dudas sobre ese escenario se deben a que hasta el momento el ministro de Hacienda no ha presentado un sendero claro sobre como reducirá el desequilibrio fiscal y de dónde saldrán los recursos para financiar el déficit.
Los datos disponibles confirman la recesión, con la excepción del mercado agropecuario.
Distintos estudios mencionan que están en el limbo al menos 150.000 millones de pesos.
¿Se financiará con emisión, deuda o bajas de subsidios?
LAS TASAS
Otro interrogante tiene que ver con las tasas y el valor del dólar. ¿Cuánto tiempo sostendrá el Banco Central tasas por encima del 30% anual?
¿Cuándo mantendrá de esta manera reprimido el valor del dólar?
¿El arreglo con los holdouts abrirá otro período de ganancias financieras récord ingresando fondos para aprovechar las tasas en pesos?
Son demasiadas dudas para despejar las oportunidades de negocios.
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