Alrededor de las 15 de ayer se supo que desde una vivienda de 27 entre 62 y 63 llamaron a los servicios de emergencia avisando que una mujer aparentemente había fallecido. Los médicos constataron la muerte y la policía también intervino en el caso. Desde allí se montó un operativo con agentes e inspectores municipales en el que se habría comprobado el hacinamiento de diez personas.
Todo ocurrió en un domicilio que funcionaba como geriátrico. Es que, según indicaron voceros oficiales, se comenzaron a investigar dos grandes cuestiones en el episodio: el motivo del fallecimiento, la responsabilidad de quienes supuestamente debían cuidarla y la situación legal del lugar. “La señora que murió y otros cinco abuelos vivían en malas condiciones, sin que nadie los atienda como corresponde. Y había una mujer más, en la parte delantera de la casa, que no era el geriátrico”, opinó uno de los inspectores.
“Se supo que la víctima falleció por un paro” (cardíaco), señalaron los mismos voceros, que ayer por la tarde aún aguardaban la llegada del móvil de la Policía Científica. Ese vehículo iba a trasladar el cuerpo hacia la morgue, para que se le realice la autopsia que ordenó el fiscal Fernando Cartasegna.
Según los investigadores, a cargo de ese sitio estaban “la dueña de la casa y otro hombre”. Los dos fueron identificados en la causa. “A ninguno les afectó demasiado la muerte de la señora”, opinaron, en diálogo con EL DIA. La propietaria es de nacionalidad peruana, por lo que las autoridades judiciales pedirán información al consulado de ese país para saber si situación legal y si estaba habilitada para cuidar personas.
Los inspectores comunales habrían comprobado que el geriátrico funcionaba sin ninguna clase de habilitación, de modo que se le dará intervención a la AFIP y al ministerio de Salud bonaerense, informaron fuentes judiciales. Los otros jubilados habrían sido retirados de ahí por sus familiares. Los oficiales procuraban encontrar a los familiares de la mujer que falleció, de quien no trascendió su identidad.
En una revisión por el inmueble, los efectivos dieron con un sector trasero donde “había cuatro jóvenes viviendo”, en lo que aparentaba ser una pensión. Ambos sectores “funcionaban con el mismo baño. Nos quisieron convencer de que eran allegados de los dueños, pero algunos de los chicos dijeron que son estudiantes y que pagan un alquiler por vivir ahí”, aseguraron los efectivos.
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