En la sede del Obispado de Quilmes, la procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó y el obispo de la diócesis quilmeña, monseñor Carlos José Tissera, firmaron este martes, un convenio de colaboración, para fortalecer temáticas vinculadas al acceso a los derechos y a la justicia, de personas en situación de vulnerabilidad.
Se trata de implementar el programa ATAJO, cuyo objetivo principal es facilitar el acceso a la justicia de las personas en condición de vulnerabilidad y su participación en el sistema de administración judicial.
El acta establece el mutuo compromiso de realizar "acciones de cooperación que contribuyan a concientizar, canalizar, promover derechos y dotar de mecanismos que remuevan obstáculos de accesibilidad a la justicia de aquellos vecinos que se encuentren en situación de vulnerabilidad y que tengan relación con el ámbito de la pastoral del Obispado de Quilmes".
Gils Carbó celebró el acuerdo con el Obispado del partido bonaerense porque "venir a la provincia de Buenos Aires fue siempre nuestra intención pero a veces por una cuestión de competencia no pudimos; ahora la Iglesia nos cobija", al tiempo que señaló que "nuestra tarea hace a la paz y a la reducción de la violencia".
El convenio permitirá la instalación de un dispositivo de atención móvil hasta dos veces a la semana, en puntos fijos previstos por la Pastoral Social, de gran actividad en los barrios a través de múltiples capillas y parroquias.
La intención es prevenir conflictividades y derivar en forma responsable porque "el delito vive de la vulnerabilidad social. No hay criminalidad sin indefensión de la ciudadanía".
Monseñor Tissera reconoció que están "desbordados de tanta situaciones de vulnerabilidad. En los barrios tenemos trata de personas, mucha presencia de narcotráfico, y violencia policial".
El obispo de Quilmes señaló que "hacemos lo que podemos y además tenemos que lidiar bastante con la desconfianza de la gente hacia las instituciones".
Según relató el asesor de la Pastoral Social, Pablo Reynoso, "nos encontramos con bandas que dominan los territorios. Una vez hubo un allanamiento vinculado a una denuncia por narcotráfico, y ciertas filtraciones sobre los denunciantes provocaron que algunos vecinos fueran apretados por los narcos, de ahí la desconfianza".
SUSCRIBITE a esta promo especial