El temido autoadhesivo que, pegado en la luneta del coche es, para la mayoría de los conductores, sinónimo de dolores de cabeza, cambió de color: la oblea que los inspectores de tránsito pegan en los vehículos para notificar sobre las infracciones al estacionamiento medido ya no es naranja, como hasta hace unos días atrás, sino fucsia. “Las obleas no deben responder a valores universales, es decir, no son señaléticas de tránsito reguladas por ordenanza. Por tal motivo, como había poco stock de las naranjas y había que hacer nuevas se optó por implementar un nuevo diseño y color”, explicaron desde la Comuna sobre los nuevos adhesivos.
SUSCRIBITE a esta promo especial