Por EDUARDO TUCCI
OPINION
El fútbol ha quedado nuevamente involucrado en un escándalo de proporciones que envuelve a figuras de altísimo nivel entre quienes se destaca nítidamente Lionel Messi.
Cuando todavía resuenan los ecos de la investigación por corrupción que no dejó títere con cabeza en la FIFA y otras entidades afines, ahora el ambiente se ha visto sacudido ante el presunto manejo de cuentas offshore divulgado por el Consejo internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), que dio a conocer una extensa lista de futbolistas y dirigentes que se encuentran bajo la lupa.
Entre los más de 11 millones de documentos filtrados involucrando a conocidas personalidades de la política, el espectáculo y el empresariado, el mundo del deporte se conmovió ante a la aparición en las cuestionadas operaciones del crack rosarino junto a otras no menos famosas figuras del fútbol como el suspendido titular de la UEFA Michael Platini, el dirigente uruguayo Juan Pedro Damiani, presidente de Peñarol y miembro de la comisión de ética de la FIFA, igual que otros jugadores en actividad y ex futbolistas como Iván Zamorano, Leonardo Ulloa (argentino que milita en el Leicester), Gabriel Heinze, Dardo Kovacevic, Nihat Kahveci y Sander Westerveld.
La mega-investigación de la ICIJ menciona además a unos 20 clubes grandes del fútbol mundial entre los que se encuentra Boca, aunque en este caso no se trata de una investigación directa a la institución xeneize sino que se hace referencia a los dirigentes del presente o del pasado que han formado parte de su comisión directiva.
Si bien el caso más resonante en materia deportiva es el del capitán de la Selección, según la investigación en la que han participado medios periodísticos de todo el mundo aparecen con sociedades en paraísos fiscales jugadores de Brasil, Uruguay, Reino Unido, Turquía, Serbia, Holanda y Suecia.
El “Panamá Papers”, tal como fuera bautizado el informe periodístico que dio cuenta de los negocios hasta ahora ignorados de la agencia Mossack-Fonseca, complica aún más a Messi que, como es sabido, atraviesa junto a su padre una situación bastante compleja a nivel fiscal en España.
Por lo que se sabe ahora, el notable jugador del Barcelona constituyó la sociedad panameña “Mega Stars”, a través de un estudio de abogados uruguayos, apenas un día después de ser acusado por el gobierno español de evadir millones de impuestos.
El último día de mayo Lío y su papá Jorge debían hacer frente a una audiencia en Barcelona que dará inicio a un juicio oral por las cuestiones fiscales que mantienen pendientes, aunque medios españoles indicaron que la fecha se postergó una semana. Los dos están acusados de haber defraudado a Hacienda en 4.100.000 euros entre 2007 y 2009 y es tal la expectativa mediática que ha tomado el caso que la audiencia será celebrada en una sala mucho más grande que las utilizadas habitualmente.
En medio de tan complejo cuadro judicial, al que debe agregarse la reciente denuncia por la existencia de cuentas en paraísos fiscales, en materia deportiva el astro argentino se sentará en el banquillo de los acusados días después de la final de la Champions League, prevista para el 28 de mayo en Milán -un partido que el Barça espera disputar- y podría perderse el debut argentino en la Copa América del Centenario que se jugará en Estados Unidos (ver página 4).
Mientras el Barcelona ya le comunicó a Messi que puede contar con todo el apoyo de la entidad para afrontar el proceso judicial y defenderse de las acusaciones reveladas por varios medios de comunicación, el jugador y su padre salieron inmediatamente a expresar su firme rechazo a las publicaciones periodísticas de las últimas horas sobre el “Panamá Papers”.
Horas de intensa turbulencia vuelven a sacudir al fútbol mundial por actos que nada tienen que ver con la actividad deportiva. En el medio, un nombre rutilante como el de Messi y la seguridad de estar frente a un caso apunta a tener variadas derivaciones.
SUSCRIBITE a esta promo especial