En buena parte de la Ciudad, donde las calles son de tierra o están cubiertas por una delgada capa de ripio, la dinámica cotidiana de sus habitantes depende de los caprichos de un clima cada vez menos predecible. Las persistentes lluvias de los últimos días dejaron decenas de cuadras intransitables y barrios virtualmente aislados, generando innumerables reclamos vecinales.
De City Bell a Los Hornos, de Villa Castells a Altos de San Lorenzo, de Melchor Romero a Parque Sicardi, se multiplicaron las imágenes de charcos, lodo y huellones en tramos que pocos conductores o peatones se atreverían a cruzar.
“Es tremendo cómo se vive acá, llueven dos gotas y las calles quedan destrozadas” subrayó Adolfo, un vecino de 6 y 501: “la calle no tiene desagüe; si el agua no se evapora y sigue lloviendo, el anegamiento llega hasta 500. Cuando hay tormenta no podemos salir de nuestras casas”.
A metros de allí, también en Villa Castells, quienes viven en 502 entre 6 y 7 advirtieron que “los pozos son de quince a veinte centímetros de profundidad; se rompen los autos y no se puede salir ni a pie. Venimos pidiendo el asfalto desde hace veinte años, a tres administraciones diferentes, y no hay caso. Al menos que manden una máquina para emparejar”.
En City Bell, la calle 160 entre 467 y 474 plantea cada vez que llueve copiosamente un escenario similar al de un rally. “Es vergonzoso” se subrayó: “cada vez que llueve quedan varios autos varados”.
En Parque Sicardi, las postales de calles en malas condiciones son moneda corriente. Ayer se escucharon quejas desde 18 entre 663 y 664, y de 654 entre 18 y 22, entre otros puntos.
“Hace dos meses, el delegado municipal de Arana firmó un compromiso mediante el que comprometió a aportar maquinaria y la mano de obra para mejorar la calle 654” recordó Diego, uno de los vecinos del lugar: “nosotros íbamos a aportar el escombro para desparramar. Pero ahora nos dicen que la máquina está rota y no se puede conseguir otra. Mientras tanto, no podemos ingresar normalmente a nuestros hogares”.
Al oeste del casco histórico platense, la situación no es mejor. La avenida 161, conexión entre accesos clave como las avenidas 44 y 520, quedó a la miseria entre 37 y 40. Y lo mismo pasa al sur del ejido fundacional: vecinos de 83 entre 28 y 29 describieron la zona como “cuadras de basural y barro, donde sólo se puede pasar subiendo a la vereda y está lleno de ratas y mosquitos; nos piden que compremos conchilla nosotros, es una vergüenza”.
Los vecinos apuestan a un mejoramiento del clima, aunque una sudestada acecha y las previsiones hasta mediados de la semana próxima no son alentadoras.
CRISIS DE INFRAESTRUCTURA
En la Comuna admiten que “La Plata atraviesa una situación deficiente en infraestructura”, que se atribuye a “muchos años de falta de inversión”. “La Ciudad creció sin planificación, se habilitó cualquier cosa en cualquier lugar y hoy estamos pagando las consecuencias de esa improvisación” indicaron los voceros: “estamos trabajando para recuperar el rumbo, pero se necesita mucho dinero para revertir este crecimiento desmedido sin inversión en infraestructura, ni mantenimiento de lo que ya estaba”.
SUSCRIBITE a esta promo especial