Una de esas curiosidades con las que nos sorprende la Ciudad está en la calle 54 entre 17 y 18. Desde lo alto de la fachada de una propiedad que ahora funciona como un depósito de mercadería sale, de la nada, una bicicleta. La “intervención” fue planteada hace unos años por los dueños de la bicicletería que ocupaba el local y ahí quedó aunque el comercio haya cerrado hace un tiempo. Creativa, con algunas muestras de llamativa inspiración, la obra presenta al clásico rodado, que utilizan miles de platenses, como incrustado en el muro. Quien la ejecutó hasta se tomó el trabajo de pintar un simil de ladrillos en el lugar de donde surge la bici.
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