Donantes de órganos
María Ignacia González Adrián puntualiza: “Ser donante pasa a ser un problema no de salud. Sino un problema de conciencia social. Somos capaces de dar dinero para eventos pero no somos capaces de donar nuestros cuerpos cuando ya no los necesitamos. ¿Egoísmo humano? ¿Falta de conciencia?, o ¿Ninguna educación social?. Hay que hacerse cargo y evolucionar como humanidad. Ser donante con humanidad traspasa las culturas religiones y países”.
Reflexionar
Javier A. Rodríguez señala: “Es probable que el inutilizar a una ciudad sea un tanto fácil, pues sólo habría que conocer algunas técnicas, pero creo que el asunto, (casi nunca se lo publicita) es que hacia el futuro, uno quizás se hace deudor de eso que despreciaba. En fin, muy disimuladamente, me parece que se nos lleva hacia una falta de respeto en general, sin embargo especialmente, en dirección a los políticos, quienes aparentemente ya están un poco acomodados, y probablemente gracias a que, en el pasado, sufrieron injusticias. Pues nos incentivan como para que critiquemos hasta las religiones, y entonces luego, habría que observar con lo que nos quedamos. En definitiva: avanzamos cada vez más rápido, como que pasamos de largo ciertas cosas, y pienso o creo que desde la infancia, nos deberían enseñar para detenernos a meditar o conectar, con eso que tanto buscamos”.
EL DIARIO NO SE HACE RESPONSABLE POR LOS ORIGINALES QUE SEAN ENTREGADOS PARA SER CONSIDERADOS POR LA REDACCION .
SUSCRIBITE a esta promo especial