Un incendio, que podría haber sido causado intencionalmente, destruyó totalmente una casilla ubicada en el barrio Rufino de Elizalde. Las llamas, además de consumir la vivienda, le generaron una crisis nerviosa a una de las residentes. Casualmente, la misma situación se había registrado meses atrás en otra casilla del mismo terreno y, como en esta oportunidad, la joven embarazada debió ser trasladada a un centro asistencial médico.
En la calle 81, entre 140 y 141, fue donde sucedió todo; las causas, como suele suceder en siniestros este tipo, resultan confusas. Determinar como comenzó un incendio que acabó por destruir toda una morada resulta, a veces, imposible.
Lo cierto es que las llamas comenzaron cerca de las 20 horas de ayer, y rápidamente cooptaron la totalidad de la casilla. La joven que residía en la morada logró escapar, no sin antes respirar bastante humo. Los vecinos debieron dar aviso a las autoridades, y al lugar llegó una dotación de bomberos del cuartel Los Hornos.
Los bomberos actuaron sobre el foco de las llamas y lograron evitar que el fuego se expandiera a las viviendas linderas. No lograron, sin embargo, salvar la casa ya que poco quedaba de ella; el fuego llegó a ser de tal magnitud que alcanzó a un auto que estaba estacionado frente a la vivienda, y también derritió los cables de tensión que alimentan a la cuadra.
La joven embarazada tuvo que ser traslada a una Unidad de Pronta Asistencia a causa de un "principio de asfixia y una crisis nerviosa", señaló un fuente policial. Lo curioso, y siniestro, es que hace dos meses se registró otro incendio en una vivienda ubicada en el mismo terreno. En esa oportunidad, también la joven embarazada tuvo que ser trasladada al hospital.
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