Como en el caso de las parrillas, la salida del humo forma parte esencial de la construcción de una chimenea. Para eso, en la parte superior hay una cámara de humo, con un tiro que se mueve y que es como una tapa de se abre o se cierra mas, facilitando más o menos la entrada y salida de aire que se precisa para la combustión a la hora de quemar leña.
La salida de humo puede ser de ladrillo cerámico o simples bloques cerámicos o de cualquier otro material, del cual se aconseja que se haga siempre con yeso ya que soportan mejor muchísimo el calor de los humos en relación con los cementos, sea en forma de cuadro o redondo, ya que en el exterior del tejado no se aconseja el yeso, gran enemigo de la humedad.
Ya cuando ese material de tiraje de la chimenea es de obra, es más difícil la limpieza del hollín, y además corre mayor peligro de rotura, con lo que hoy en día se aconseja que el interior de todo este saliente del humo sea un cuadro de plancha metálica, revestido con obra, del cual también se aconseja dejar un margen para material aislante que puede ser fibra de vidrio, lana de vidrio, o grumos de perlita.
Y naturalmente para el acabado final del saliente por el tejado, se aconseja un sombrero de chimenea, que precisará de la mano artesana del albañil, aunque hoy en día existen muchos sombreros prefabricados.
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