El Gobierno se ha visto enfrentado a un difícil dilema en las últimas semanas, dado que la inflación se aceleró de la mano del reacomodamiento de precios relativos (devaluación, aumento de tarifas y precios regulados), registrándose el peor cuatrimestre enero-abril desde 2002, según destaca un informe de la consultora Management & Fit, donde se advierte sobre las consecuencias de las altas tasas de interés que impulsa en la actualidad el Banco Central como política tendiente a la desaceleración de la inflación, pero que genera un fuerte temor en su impacto en la actividad económica.
De allí que la moderación inflacionaria se haya convertido en el principal objetivo a corto plazo. No obstante, el endurecimiento de la política monetaria impacta negativamente sobre el nivel de actividad, repercutiendo a su vez sobre la situación político-social, tal como reflejan el creciente temor por el desempleo y el proyecto de ley antidespidos, señala también la consultora.
Mientras se espera la consolidación de un giro positivo en el segundo semestre el debate pasa hoy por acelerar la reactivación de la mano de un recorte en las tasas de interés, habida cuenta del escaso margen para relajar la política fiscal.
Esta discusión es amplia, dándose incluso dentro del propio equipo económico, y está lejos de resolverse.
METAS DE INFLACION
Desde el Banco Central confirmaron el esquema de metas de inflación como guía rectora de la política monetaria.
Hace algunas semanas, el Presidente de la entidad anunció los principales lineamientos del programa monetario del 2016, en el cual estableció como objetivo de largo plazo converger a una inflación del 5% anual para fines de 2019. Para este año se pretende reducir la inflación lo más posible a la meta oficial (25%), reconociendo que la devaluación y suba de tarifas harán casi imposible lograr que la suba de precios se ubique por debajo de dicha meta. Las herramientas elegidas son la tasa de interés de las Lebacs a 35 días y el corredor de tasas de los pases (activos y pasivos)
En paralelo, el tipo de cambio flotará aunque el Banco Central intervendrá cuando lo considere necesario.
Las acciones tomadas por la entidad están en línea con la construcción de reputación. La presentación del programa monetario, la reciente publicación del primer informe de política monetaria y los comunicados que acompañan a las licitaciones semanales de Lebacs son pasos hacia una mayor transparencia y una mejor comunicación, aspectos clave de cualquier esquema exitoso de metas de inflación
Al explicitar objetivos, instrumentos, plazos de acción y su propio diagnóstico respecto a la situación en materia de precios el Banco Central reduce la incertidumbre, construye credibilidad.
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