Rosario Central, con un equipo alternativo, empató ayer 1-1 con Quilmes, en el Gigante de Arroyito. Federico Andrada, en el primer tiempo, puso en ventaja al “cervecero”, y en la segunda parte anotó Mauro Cetto para los “canallas”.
El local fue más que Quilmes, pero se debió conformar con el empate. El “canalla” manejó la pelota y los tiempos, pero no tuvo la profundidad necesaria para inclinar la balanza a su favor. Es más, terminó rescatando la igualdad sobre el cierre del partido.
A los 40’ de la etapa inicial el delantero Federico Andrada aprovechó la única chance clara que tuvo la visita. La pelota le quedó larga a la zaga canalla, y el atacante, lanzado en contragolpe, definió entre las piernas del arquero Manuel García. Central apenas generó dos jugadas de peligro. Una en la zurda de Jonás Aguirre y la otra en la cabeza de Ijiel Protti.
Central salió a jugar el complemento de la misma manera. Se adueñó de la pelota y manejó los hilos del partido. Pero otra vez lo hizo sin profundidad. Lateralizó demasiado, y cuando intentó ir para adelante lo hizo sin resultados.
Con el correr de los minutos los de Coudet comenzaron a ir para adelante con mayor decisión. Pero también arriesgando más. Por eso Quilmes tuvo un par de jugadas de peligro cierto. Y si no amplió la diferencia fue porque no supo cerrar las jugadas. De tanto ir el dueño de casa consiguió su premio. A los 40’ el zaguero Mauro Cetto conectó de cabeza un centro cruzado y estableció la igualdad.
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