La presentación de Javier Tebas, que llegó a Buenos Aires procedente de Madrid a las 9 de ayer y regresó a la capital española en un vuelo de las 21, dejó abierta una reunión especial de Comité Ejecutivo en la que sus 44 integrantes iban a votar por la instauración de la Superliga, para lo que se necesitaba la aprobación de la mitad más uno, pero no se pudo llevar a cabo porque los clubes del ascenso y el titular de Independiente, Hugo Moyano, decidieron no dar quórum.
Ante esta situación se resolvió que hoy se desarrollará entonces sí la habitual reunión de los martes del organismo, que se llevará a cabo desde las 18 nuevamente en Ezeiza. La idea de provocar una acefalía le abre así una puerta a la intervención, algo que sin embargo no afectaría la participación de los equipos argentinos en torneos internacionales, incluyendo al seleccionado argentino que el 6 de junio debutará en la Copa América Centenario, de los Estados Unidos, frente a Chile. Y esto es así porque los principales impulsores de la Superliga ya gestionaron ante el flamante presidente de FIFA, el suizo Gianni Infantino, la consumación de esta intervención “solamente por unos 15 días”, con el objetivo de “normalizar” la conducción del fútbol argentino y la conformación de su nueva estructura, sin recibir por ello castigo alguno. Esto evitaría que la Superliga transitara por una vía paralela en vez de pertenecer a la órbita de la AFA, algo que sucede justamente en España, donde la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) contiene a la LFP, pero esta tiene su jurisprudencia independiente de aquella y negocia contratos por cuenta propia.
A última hora de la noche de ayer se sentaran juntos en AFA Viamonte su titular, Luis Segura, el presidente de Lanús, Nicolás Russo, aspirante al cargo, y el titular de Estudiantes, Juan Sebastián Verón, uno de los más fuertes impulsores y gestionadores de la Superliga, que desmintieron cualquier renuncia al Comité Ejecutivo (se habían divulgado las de Angelici, D’Onofrio y Lammens) y dejaron abierta cualquier resolución o acuerdo para la reunión de hoy. De los 30 equipos de primera división, 22 (incluido Estudiantes) apoyan la Superliga y ocho se oponen (entre ellos, Gimnasia), lo que da un claro indicio de hacia donde sopla el viento en este tema.
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