La fundadora del comedor comunitario Los Piletones, Margarita Barrientos, aseguró ayer que su “herida” por no haber sido recibida por el papa Francisco en el Vaticano en 2013 “se curó”, aunque ratificó el rechazo a la invitación para viajar a la Santa Sede para ver al Sumo Pontífice, al insistir con que está con mucho “trabajo”.
Además, dijo que “ojalá” exista una “posibilidad futura” para encontrarse con el Santo Padre, a la vez que pidió que “la plata que iban a gastar” pagándole “el pasaje” para viajar al Vaticano sea destinada a “hacer cosas” para los que menos tienen. “La ilusión mía (en 2013) era llegar con toda la ilusión de verlo, de estar (con el Papa), de escucharlo. No pudo ser y, bueno, ya pasó. Mi herida se curó”, manifestó en diálogo con una radio.
El jueves la Fundación Pontificia Scholas Occurrentes invitó a la fundadora de Los Piletones, que funciona en el barrio porteño de Villa Soldati, a participar en el Vaticano en su congreso mundial, que clausurará el Papa en los últimos días de mayo.
La convocatoria llegó luego de que la referente social, cercana al presidente Mauricio Macri, dijera que en 2013, estando en la plaza San Pedro, en la audiencia general de los miércoles, Francisco no la recibió por “cuestiones políticas”.
Luego, allegados al Sumo Pontífice, como el sacerdote Fabián Báez y el director general de la Cátedra del Diálogo y la Cultura del Encuentro, Luis Liberman, sostuvieron que el jefe de la Iglesia Católica les transmitió que “nunca supo” de su presencia.
SUSCRIBITE a esta promo especial