Desde el 2011 se realizan las primarias abiertas en forma obligatoria y esa elección terminó convirtiéndose en una suerte de primera vuelta, con una fuerte influencia en la elección general como sucede desde hace cinco años.
Altas fuentes legislativas señalaron que la intención es mantener las elecciones internas abiertas y simultáneas pero volverlas optativas de modo de que solo voten los afiliados de cada partido o agrupación política y los independientes que así lo deseen.
De todos modos, esta reforma política que impulsará el Gobierno y quiere sancionar en los próximos meses requerirá de amplios consensos legislativos dado que se debe aprobar con 129 votos en la Cámara de Diputados y 37 en el Senado.
En diputados el oficialismo cuenta con 90 representantes, con lo cual deberá alcanzar un consenso con el PJ en sus diferentes vertientes (massismo, justicialismo y kirchnerismo), mientras que en el Senado necesitará sumar a los gobernadores porque allí tienen una fuerte influencia.
La ley sancionada en el 2009 en el Congreso estableció el sistema de elecciones, abiertas, simultáneas obligatorias, pero ahora el oficialismo quiere reformar para quitar la exigencia a la sociedad de tener que concurrir a votar.
SUSCRIBITE a esta promo especial