El tratamiento de la rendición de cuentas del ejercicio 2015 en el Concejo Deliberante parece haber sido el hito que definitivamente da por cerrada la larga etapa de cruces, denuncias y cuestionamientos entre la gestión de Pablo Bruera y la de Julio Garro. El expediente, desaprobado e impugnado con polémica, fue motivo para una nueva exposición de deliberaciones sobre la transición de gobierno que ya queda agotada y que deberá dar un paso definitivo a la discusión sobre los pasos de la actual administración.
El balance contable del ejercicio 2015, gestionado hasta el 9 de diciembre por Bruera pero elaborado en marzo por Garro, no contó con ningún acompañamiento. Desde Cambiemos, debido a lo que se consideró como un gran “desorden” en las partidas ejecutadas, el déficit de 398 millones de pesos y el faltante de 16 vehículos; desde el Frente para la Victoria, el rechazo fue por la forma en la que el expediente fue presentado, sin la debida compensación de partidas que permitieran evidenciar la realidad los gastos. Pero, además, el frente ahora opositor reprochó que son sólo dos los vehículos que no figuran en el inventario y que la deuda de la Comuna es en verdad de unos 190 millones.
Pero los debates por la transición y la herencia no sólo parecen concluidos con el tratamiento de ese expediente en el Concejo Deliberante. Luego de seis meses de asumido, Garro ya no parece contar con margen para relacionar los problemas de su gestión con la anterior. Tal vez ese sea uno de los motivos que redundaron en la polémica reunión de gabinete del jueves pasado, en la que esta vez los reproches y críticas fueron hacia adentro.
En ese marco, los rumores sobre los cambios en el gabinete se amplifican en torno a la necesidad de ajustar áreas que no terminan de acomodarse. En ese sentido, trascendió que esta semana habría novedades sobre el ingreso y egreso de funcionarios. Estarían vinculadas a direcciones enmarcadas en áreas sensibles, como Espacios Públicos y Obras y Servicios Públicos, frente a las dificultades con el barrido y la limpieza pero también con el mantenimiento de las luminarias públicas y los evidentes problemas de falta de bacheo y pavimentación en toda la Ciudad.
Los trascendidos de alejamientos lo señalan al director general de Compras y Suministros, Antonio Piperino, un funcionario con firma clave en los movimientos cotidianos de la Comuna que dejaría su cargo en los próximos días. Pero, además, los conflictos crecientes en las localidades, vinculados a inconvenientes en la operatividad de la coordinación de las cooperativas y de tironeos relacionados con los armados territoriales, también provocarían la salida de otros dos delegados, que esta vez dejarían sus puestos en las delegaciones de San Carlos y Los Hornos.
A principios de año, Garro ya había admitido que en marzo podría haber modificaciones en la integración de su equipo, algo que se concretaría en las próximas semanas como consecuencia de desgastes y ajustes en áreas que a partir de ahora deberán dar cuenta y mostrar resultados concretos sin argumentos que miren hacia atrás.
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