Entre las ideas que se encuentran en el imaginario sobre el sueño, una de ellas es que, ante la falta de descanso diario, es posible hacer esporádicamente una “cura de sueño”.
Sobre esto, los especialistas señalan que “el estrés que se genera en el cuerpo por la falta de descanso no se borra por un día en el que la persona duerma mucho. No obstante, es recomendable aprovechar los fines de semana para dormir el tiempo que el cuerpo necesite”.
Otro concepto que sobrevuela popularmente es que “de noche no se duerme igual que de día”. Al respecto, los investigadores destacan que “con la caída del sol el cuerpo libera melatonina, una hormona que potencia los mecanismos que llevan a dormir. Cuando uno trabaja de noche, tiene que hacer una adaptación al tiempo nocturno, y para esto es conveniente exponerse a luz brillante durante el trabajo, y cuando se sale y se va para la casa, utilizar lentes oscuros en el camino y evitar el ingreso de luz en el hogar, así como los ruidos”.
“Hay quienes logran una buena calidad de sueño, aún trabajando de noche, pero es un proceso y no todos se pueden adaptar”, señalaron los investigadores del Conicet, quienes están desarrollando un estudio en el que se buscará conocer cómo duerme la población.
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