El presidente conservador islámico Recep Tayyip Erdogan reforzó ayer su poder en Turquía, con la elección de un fiel aliado, Binali Yildirim, como líder del partido gobernante y próximo primer ministro. Tras haber sido elegido líder del gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), en un congreso en el que era el único candidato, Yildirim fue recibido en el palacio presidencial por Erdogan, quien le ordenó formar gobierno. Su predecesor Ahmet Davutoglu, en el cargo desde hace casi dos años, renunció previamente ante el jefe de Estado. “Debemos hacer una nueva Constitución y un sistema presidencial”, aseguró el nuevo líder del AKP ante sus compañeros de partido.
“Nuestro camino será el de nuestro jefe Recep Tayyip Erdogan”, dijo en una segunda intervención. El nuevo gobierno se conocerá a mediados de semana. El presidente turco desea el paso a un sistema que reforzaría sus poderes, aunque la oposición en el Parlamento y una mayoría de los electores, según los sondeos, están en contra. Los asistentes, de pie, escucharon un mensaje de Erdogan, afirmando que sus lazos con el partido que fundó en 2001 y dirigió hasta en 2014, antes de convertirse en presidente, nunca se rompieron. El congreso se desarrolló entre fuertes medidas de seguridad, máxime cuando Turquía fue golpeada estos últimos meses por atentados atribuidos a la rebelión del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y al grupo yihadista Estado Islámico (ISIS).
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