La respuesta de los suegros de la mujer que denunció haber estado ocho meses secuestrada en Doyle, fue contundente. La pareja no sólo asegura que la chica de 21 años no estaba encerrada, sino que la acusan de drogarse y de cuidar poco de sus hijos.
“Todas las veces que viajaba a ver a mi hijo iba sola. Cuando tenía encuentros íntimos, salía sola”, dijo Blanca, la mujer sospechada de tener en cautiverio a su nuera, en declaraciones a un canal de cable.
Blanca contó que el jueves a las 7 de la mañana la chica se fue al penal y volvió en el colectivo de las 7 de la tarde a San Pedro. “No vino para acá, me mandó a mi nieto de 10 años que se durmió y se pasó de parada, porque venía solito”, se quejó. Sin embargo, en una segunda parte del relato, detalló que en esa oportunidad la víctima no llevó a su otro hijo de dos años a la cárcel “porque hacía mucho frío”.
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