Plaza San Martín
Germinal Di Rocco señala: “La filosofía moderna sentencia que sólo lo empírico es cognoscible. Y ese concepto debería ser el dogma radical en qué fundar toda táctica oficial o privada, máxime para acotar dispendios absurdos ante un contexto que instiga a ser más intelectual que ejecutor. Este exordio tiene asidero en la remodelación aplicada en plaza San Martín, donde se optó por técnicas con escasa o nula proyección de futuro y que asignan indisolubles y redundantes sustentos. Dilatar la superficie árida a expensas de las fértiles a través del repletado con pedrusco harto inestable, forjó un insalvable y deslucido cuadro donde prevalecen oquedades por el tránsito peatonal, no auto-estabilizadas, amén de la dispersión en el embaldosado de ripios riesgosos que demandan asiduos aseos. Circundar los amplios canteros con ladrillos, como existe en la misma plaza entre las arterias 50 y 51, pero hasta el borde de los senderos, hubiera sido no sólo lo más apropiado, sino también lo más económico, ecológico, higiénico y perdurable, concibiendo, asimismo, un agudo estándar de sosiego para los usuarios de los asientos allí erigidos.”
EL DIARIO NO SE HACE RESPONSABLE POR LOS ORIGINALES QUE SEAN ENTREGADOS PARA SER CONSIDERADOS POR LA REDACCION .
SUSCRIBITE a esta promo especial