La crisis golpea otra vez la puerta de la facultad de Ciencias Exactas.
Hace dos años, un trabajoso acuerdo entre dos sectores históricamente enfrentados evitó la intervención de la institución por parte de la Universidad. Ante la imposibilidad de elegir decano a raíz de una paridad inquebrantable en el consejo directivo, los grupos en pugna acordaron -tras la mediación del Rectorado y de tres facultades- gobernar la unidad académica dos años cada uno. El recambio debería producirse naturalmente el 1º de junio, pero quienes se encolumnan con el decano actual “blanquearon” su intención de quedarse.
Fuentes consultadas aseguran que la movida tomó de sorpresa a casi toda la comunidad académica. Esa movida se corporizó en una nota que esta semana presentaron los consejeros (profesores y graduados) que responden al decano Carlos Naón, pidiendo que el consejo directivo revise el acuerdo de alternancia, el cual depositaría desde el primer día de junio en el decanato al actual vicedecano, Patricio de Urraza.
“Cuando se les preguntó que implicaba revisar el acuerdo, manifestaron verbalmente ‘reconsiderar la renuncia del decano’”, contaron a este diario aquellas fuentes.
En rigor, la renuncia del decano Naón y su reemplazo por el hasta hoy vicedecano De Urraza figura en el acuerdo suscripto por los dos sectores en mayo del 2014. Sólo puede cambiarlo el consejo directivo por mayoría absoluta, es decir, con el voto de 11 de los 16 consejeros.
Ahora bien, ¿es posible? Todo es posible. Pero conviene repasar los hechos que llevaron a esta situación y episodios que ocurrieron desde mediados de 2014 para proyectar posibles escenarios.
un poco de “historia”
Cuando Exactas se dispuso a elegir decano a principios del 2014 había dos candidatos. Por el entonces oficialismo, Carlos Della Védova; por la oposición, Mauricio Erben.
El primero contaba con el apoyo de la minoría de profesores (dos consejeros), un graduado, el no docente y los 4 estudiantes por la mayoría, de la histórica agrupación Suma (de fuerte impronta peronista). En total, 8.
El segundo se apoyaba en la mayoría de profesores (5), 2 graduados y el estudiante por la minoría (entonces del Frente Darío Santillán, hoy de Patria Grande). Ocho en total.
Esa paridad no pudo romperse. Hasta que el oficialismo, en la tercera y última sesión extraordinaria del consejo directivo para elegir decano (si no se hacía sobrevenía la intervención), con 8 consejeros presentes y haciendo una “extrañísima” interpretación del estatuto amplió el cuerpo de cogobierno y eligió a Della Védova.
Arreciaron las asambleas, movilizaciones, acusaciones de fraude hacia el oficialismo, el tema se trató en el consejo superior. Un escándalo que empezó a frenarse cuando el Rectorado y tres decanos realizaron numerosas gestiones de mediación.
Así se llegó a un tenso acuerdo (más por evitar la intervención que por consenso) que implicó que se bajaran los dos candidatos a decano y otros dos se turnaran en el gobierno: Carlos Naón (de la oposición) entre 2014 y 2016 y Patricio de Urraza (del entonces oficialismo) entre 2016 y 2018.
Pero ahora, como se dijo, la gente de Naón tiene intenciones de “revisar” el acuerdo de alternancia.
En ese marco, se supo que De Urraza está convocando a “todos los profesores” a un encuentro para el martes con el fin de poner la situación a su consideración.
Ahora, en el directivo, el sector de Naón cuenta con 5 profesores, 2 graduados y el no docente (que cambió de grupo).
¿Contará con estudiantes teniendo en cuenta que en 2014 Patria Grande le ganó a Suma? Como en 2015 volvió a ganar, pero apenas por 57 votos, algunos creen que la fuerza estudiantil hoy mayoritaria no arriesgará su posición vetando un acuerdo institucional. La definición, en una semana.
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