Los espectadores de la fría noche sanjuanina divisaron a Lionel Messi en el verde césped del estadio Bicentenario. La Pulga recibió aplausos y cánticos, sus ojos observaron los flashes de las fotografías y su estrella se agigantó, fue la gran atracción de un partido amistoso que sirvió como excusa para verlo y la gran preocupación cuando se retiró del campo de juego, en el segundo tiempo, con un fuerte golpe en la espalda.
Su salida fue un punto de inflexión en la atención del público sanjuanino con respecto al partido, ya que el crack argentino se fue al vestuario porque el dolor no cesaba y crecía la preocupación porque Lío, que por primera vez pisaba esa provincia, es de los que nunca quiere salir de un campo de juego.
La previa comenzó temprano, desde las 17, cuando los hinchas se dirigieron al Bicentenario, después de dormir la siesta sagrada, a paso lento y protegidos del frío. Para eso relucieron gorros albicelestes, guantes del mismo color y camperas indispensables.
En el camino, los automovilistas se toparon con “trapitos” que en fila, un total de 25, hacían señas sobre la ruta, con el clásico trazo de tela amarillo en la mano para encontrar un lugar dónde dejar el auto.
A la llegada del estadio, luego de varios controles policiales, una imagen del equipo en plena formación llamaba a los hinchas para colocar la cabeza sobre un vértice de la gigantofría y hacer de cuenta que el propio Gerardo Martino lo había convocado.
En una esquina del Bicentenario, el cantante Juan Cruz Rufino sobre un escenario intentó con esfuerzo animar uno de los espectáculos con el frío como enemigo y gradas ocupadas en un 10% de su capacidad. Ya pasadas las 17:30, el grupo King Of Banana, con versiones de temas clásicos de la movida tropical, le puso más música a la tarde gélida.
Sin embargo, como una verdadera estrella de rock, Messi levantó la temperatura de los sanjuaninos cuando hizo su aparición junto con sus compañeros para el calentamiento previo. A la pasada, el astro rosarino escuchó gritos como si portase un instrumento sobre el hombro para subirse a un escenario.
El clímax llegó en los minutos previos al partido, cuando aparecieron los seleccionados y la gente preparó los globos alargados celestes y blancos. Rufino interpretó la canción oficial de Honduras y la cantante Patricia Sosa endulzó los oídos de todos con su interpretación del Himno argentino que incluyó gestos para sordomudos de la ex La Torre.
Junto con los equipos ingresaron 22 niños ganadores de un concurso vía Facebook organizado por la Secretaría de Deportes de San Juan y fue el momento de mayor esplendor para las luces de los celulares y los flashes de las cámaras de foto.
Cada pelota que tocó Messi fue recibida con aplausos por los espectadores y ni hablar cuando el diez inició sus escapadas marca registrada o exhibió su nueva faceta: la de asistidor con pases milimétricos.
El gol de Higuaín quebró el silencio de la noche, pero Messi continuó como máxima referencia y así su salida por lesión que encendió preocupación en la gente, pero principalmente en el cuerpo técnico y sus jugadores.
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