La interna que hace dos años puso a Ciencias Exactas al borde de la intervención está tan viva como entonces. Como informó este diario, el acuerdo de alternancia en el decanato al que llegaron en 2014 los dos sectores históricamente enfrentados en la unidad académica, a fin de evitar aquella instancia límite, será “revisado” a pedido del grupo que responde al actual decano, Carlos Naón, quien, según ese arreglo, debería renunciar la semana entrante para que asuma el hoy vicedecano y referente del otro colectivo, Patricio de Urraza.
El consejo directivo de la facultad aprobó en la sesión de ayer “incorporar el expediente (del acuerdo institucional firmado hace dos años) para su tratamiento”.
Ello ocurrirá el viernes próximo. Pero hasta entonces se sucederán los encuentros entre profesores y graduados -y quizás estudiantes- con el objetivo de llegar a esa sesión clave con posturas predefinidas.
Se reitera, en cierto modo, la historia del 2014. Aunque ahora los actores cambiaron de lado: la otrora oposición está en el decanato y quiere quedarse y el oficialismo de aquel entonces ocupa el vicedecanato y quiere que se cumpla el acuerdo a rajatabla.
Vale recordar que dos años atrás Exactas no pudo elegir decano por las vías convencionales -sesión extraordinaria del consejo directivo-, porque 8 de los 16 consejeros apoyaban la candidatura oficialista de Carlos Della Védova y 8 la del profesor opositor Mauricio Erben.
El oficialismo terminó eligiendo a Della Védova sin respetar la letra del estatuto de la Universidad, y sobrevino el escándalo. El conflicto salpicó a todos los claustros. Nació en profesores y graduados pero se extendió a estudiantes y no docentes. La facultad estuvo un mes en estado de asamblea -literalmente-, pero el acuerdo no llegaba. Hasta que medió el Rectorado y las conducciones de Ingeniería, Económicas y Humanidades, por mandato del consejo superior.
A regañadientes y para evitar la intervención, los dos sectores en pugna aceptaron alternarse en el decanato. Así, el entonces opositor Carlos Naón asumió como decano, y el entonces oficialista Patricio de Urraza como vice.
El acuerdo contempla la renuncia de Naón en los primeros días de junio. Pero los profesores y graduados de ese sector quieren que siga.
interpretacion
Argumentan que “en estos dos años la dinámica de la vida política de la facultad cambió el escenario. Aquel arreglo se hizo sobre una paridad de 8 a 8 en el consejo directivo. Pero el no docente ahora apoya a nuestro grupo por mandato de sus compañeros (lo decidieron en asamblea) y el panorama estudiantil es distinto”.
Los estudiantes tienen la llave. Para “revisar el acuerdo” (en concreto, rever la renuncia de Naón) se requieren 11 de los 16 votos del consejo. El grupo de Naón tiene 5 profesores, 2 graduados y el no docente: ocho. Con los tres estudiantes por la mayoría, pertenecientes a la agrupación Patria Grande que conduce la Fulp, llegaría a 11. De Urraza tiene el apoyo de 2 profesores, un graduado y el estudiante de Suma. El de “Chilo Zaragoza” se abstendría.
¿Se romperá un acuerdo institucional? ¿Qué consecuencias tendría esa acción en la convivencia cotidiana de la comunidad académica? Cada uno responde con “su” verdad.
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