Mientras tanto, Federico Bal demuestra que no tiene los mejores asesores. La primera ronda mediática lo había dejado, sorpresivamente, bien parado, con su versión “arrepentida” mejor recibida que la voz de Barbie, criticada por denunciar antes en una tapa de revista que en la Policía lo que vivía.
Pero a medida que la evidencia se ha amontonado en su contra, la opinión pública del campeón del “Bailando” se ha derrumbado, y Fede no se lo ha tomado del todo bien.
Su último tuit, por ejemplo, fue absolutamente desacertado: “Éramos salvajes, sin frenos para el amor”, escribió parte de la letra “Yegua” de Babasónicos, justificando de esa manera lo que las pericias habrían determinado como violencia crónica.
SUSCRIBITE a esta promo especial