No pasaron dos años desde que Cacho Castaña agonizara en un hospital: entonces, cuando el ídolo popular atravesaba en terapia intensiva su peor momento, la recuperación parecía difícil; mucho menos que el cantante, aquejado por un EPOC y con 73 años de fumador, pudiera volver al escenario.
Pero la garganta con arena está de vuelta para probar que nada es imposible. El atorrante acaba de presentar su biografía, cargada de polémicas anécdotas sobre sus correrías con diversas mujeres de la farándula y su relación con las drogas, y, repleto de proyectos, se presentó el lunes en el Maipo, primera vez de un ciclo de recitales que realizará cada lunes de mayo en el tradicional teatro porteño ubicado en Esmeralda 449, y que llama “Tango y Chamuyo”.
La primera presentación, por supuesto, fue un éxito: ante un teatro repleto de fans incondicionales del ídolo, Cacho se cansó de recibir ovaciones en un concierto marcado por la emoción donde el artista recorrió el extenso repertorio de éxitos que popularizó durante su carrera.
Acompañado de una siempre excepcional Adriana Varela que suplió la falta de aire de Cacho en algunos pasajes y le dio brillo artístico a una noche para la emoción, Castaña comenzó entonando el hímnico “Mi Buenos Aires querido”, agradeció durante el recital a Palito Ortega y Alejandro Lerner, dos que lo apoyaron en el momento más crítico, y dialogó como suele hacerlo con el público, lejos del guión y la pose, con la simpatía que lo caracteriza: el “chamuyo” del título del que Cacho se sirve hoy más que nunca para seguir seduciendo.
La fiesta tiene lugar cada lunes en el Teatro Maipo, a las 21 horas, aunque las entradas para los tres shows restantes se encuentran ya agotadas. ¿Pondrá nuevas funciones Cacho?
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