Las distintas automotrices no paran de experimentar para tratar de definir los modelos que prevalecerán en un futuro no muy lejano. Y buena parte de ellas se basan en aquellos modelos que por una u otra razón hicieron historia.
En el caso de Peugeot acaba de presentar un prototipo con un diseño futurista que busca ser protagonista en el terreno de los más sofisticados superdeportivos de alta gama.
La automotriz francesa presentó este concept car que se distingue por sus formas únicas como conmemoración de los cien años de la primera victoria de un vehículo de competición propio. Así el L500 R Hybrid le rinde tributo al L45, ganador en 1916 de las 500 millas de Indianápolis
ALGO MAS QUE UN HOMENAJE.
Este homenaje a una verdadera gloria de la marca europea, sin embargo no se agota en el mero recuerdo. Se trata, además de retomar la impronta deportiva de la marca francesa.
Es decir que se apunta a producir un híbrido de alta gama capaz de amenazar a los fabricantes tradicionales de los superdeportivos premium.
Así, la compañía presentó en simultáneo al cumpleaños de su hazaña del 30 de mayo de 1916 el L500 R, un modelo de estética futurista y mecánica híbrida.
El prototipo tiene formas aerodinámicas que definen su diseño, lo que le permite pesar menos de mil kilos y tiene algo menos de un metro de altura, lo que hace que se mueva casi pegado al suelo con un perfil muy afilado en punta, que procura asociarlo a los autos que hicieron historia en materia de velocidad.
También parece un guiño al pasado su cola afilada, propia de los bólidos pioneros.
En el frente se instalan unos faros similares a los modelos de producción en serie y una parrilla central presidida por el león, típico de la marca.
Su potencia surge de la combinación de un motor naftero de 270 caballos y dos eléctricos de 115.
El sentido de sus formas muestra la intención final de un auto de carreras especialmente diseñado para pista. A diferencia del biplaza L45, el L500 R Hybrid posee un único asiento.
Y dentro del habitáculo se suman las referencias a los autos de Fórmula 1: un volante icónico y un i-cockpit holográfico evidencian la referencia a su deseo de reconquistar la gloria de antaño.
El diseño impactante en peso y altura le permiten acelerar de 0 a 100 kilómetros por hora en sólo 2,5 segundos y recorrer mil metros en tan sólo 19 segundos. Pero su diferencial se posa en su mecánica híbrida enchufable, pues asocia un motor 1.6 THP de 270 caballos que equipa al Peugeot RCZ R a otros dos motores eléctricos situados en cada eje capaces de incrementar la potencia en conjunto a 500 caballos y un torque de 735 Nm.
Del concept car actual al modelo primario de 1916 se respeta la pintura de dos tonos de la carrocería, un símbolo de identidad de la gama GTI.
La nombre es una actualización de potencia del motor de 4,5 litros y 135 kilómetros de velocidad punta del Peugeot L45 -con el que el piloto italiano Darío Resta se coronó de las 500 millas de Indianápolis en su sexta edición- hasta las prestaciones de la creación futurista de la marca francesa.
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