El consumo de carne vacuna cayó un 6,3% en estos primeros cinco meses del año respecto del mismo período de 2015 y se ubica en el peor nivel de los últimos cinco años.
Al comparar los primeros cinco meses de 2015 y 2016 surge que el valor de la hacienda en pie subió 48,5 por ciento y el de la carne en el mostrador 46,6 por ciento, destaca un informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados (Ciccra), que agrupa a los grandes frigoríficos.
Según el informe, de Ciccra, el consumo per capita quedó en 55,7 kilos por año, el peor registro de los últimos cinco años.
En su anterior reporte de mayo pasado la cámara empresaria había informado una merma del 5,2% para el acumulado enero-abril y que el consumo había retrocedido a 56,2 kilos/año, por lo que ahora se aceleró la baja. La producción de carne vacuna fue de 1.076 millones de toneladas en el período enero-mayo de 2016, lo que significó un retroceso de 5% interanual; y el consumo interno alcanzó una participación de 92,35 por ciento.
En el primer cuatrimestre de 2016 las exportaciones argentinas de carne bovina disminuyeron 20,1 por ciento, lo que representa 52 mil 500 toneladas menos que no fueron comercializadas al exterior.
La Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (Ciccra) de Argentina informó que el consumo de carne vacuna en el país registra su nivel más bajo en los últimos cuatro años debido a la inflación que golpea los bolsillos de los argentinos.
Para el presidente de Ciccra, Miguel Schiariti, ese fenómeno responde a la falta de oportunidades que tienen las familias argentinas para acceder a todos los alimentos de la canasta básica alimentaria.
CAIDA DEL PODER ADQUISITIVO
“Para mí, la baja del consumo básicamente está influyendo porque tenemos el 70 por ciento de la población con sueldos del año pasado pero con precios de este año. Hasta que no terminen las paritarias no habrá recuperación del poder adquisitivo”, dijo Schiariti.
Sostuvo que un informe realizado por la Ciccra confirmó que entre enero y abril de 2016 el consumo por habitante de carne de res fue de 56,2 kilos, muy por debajo de los 59,4 kilos que se consumió en el primer cuatrimestre de 2015.
Según el informe, el dato positivo es la recuperación de los rodeos y la menor faena de vacas, pero las exportaciones no repuntan.
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