El principal centro médico de Pinamar, el Hospital Comunitario, tiene apenas 54 camas para atender una demanda muy dispar. Y es que si bien a lo largo del año trabaja con una población estable de 45 mil personas, durante la temporada de verano la cantidad de visitantes que recibe el Partido llega a quintuplicarse. Pero en verano sus pacientes no sólo son más numerosos sino que tienen otro perfil social: el porcentaje de mutualización entre ellos es mucho mayor.
Frente a esta realidad, la actual gestión del Municipio -a cargo de Martín Yeza (Cambiemos)- resolvió reajustar en diciembre pasado el sistema de atención del hospital para mejorar el cobro a pacientes con obras sociales; y en apenas seis meses, gracias a una capacitación del personal, logró aumentar en un 150% su facturación. La experiencia de Pinamar, aunque recién está en proceso, se ha convertido ya para otros municipios en un interesante modelo a seguir.
“Aunque en Pinamar funciona también una clínica privada y hay policonsultorios, la gente acude mayoritariamente al hospital por una cuestión cultural. Es así que durante el verano tenemos un pico de atención de pacientes con buen nivel adquisitivo y cobertura médica. A pesar de eso la facturación del hospital era muy baja”, explica el secretario municipal de Salud, Jorge Benítez, al describir la situación que los llevó a imponer cambios en el modelo de funcionamiento.
“Lo que ocurría era que había un gran desconocimiento por parte del personal administrativo de la importancia de captar a los pacientes mutualizados; de manera que la gente venía a atenderse y tal vez nadie le preguntaba si tenían o no obra social. Pero a su vez, tampoco estaban entrenados ni contaban con las herramientas para sacar con el DNI si los pacientes tenían o no cobertura. Y es que a veces ni ellos mismos los saben. Hay un montón de monotributistas que desconocen que están pagando una obra social y podrían usarla”, comenta el funcionario.
“Lo que hicimos básicamente fue capacitar al personal administrativo para que no se les escapen los mutualizados, pero también formarlos en cuestiones que hacen al modo en que deben facturarse las prestaciones para que las obras sociales no las reboten. Sólo con eso logramos aumentar un 150% la facturación en esta época del año, que no es tampoco la mayor demanda, y aun cuando todavía tenemos mucho por mejorar”, reconoce el secretario de Salud.
“Del total de lo que el Hospital recupera en cobros a obras sociales y prepagas, una parte se reinvierte en Salud y el resto va a la Municipalidad. Como se trata de un sistema propio, no tenemos porcentajes fijos establecidos pero la idea a futuro es tenerlos, porque una vez que nos ordenemos un poco esperamos adherirnos al SAMO”, adelanta Benítez, quien confía que ese paso les va a garantizar en un futuro cercano una mayor cobrabilidad.
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