La fiscalía y el particular damnificado solicitaron 6 y 8 años de prisión, respectivamente, para Gabriel Maldonado, en el juicio que ventila el caso Mariana Condorí (20), la joven que en el 2012 se ahorcó en su casa de Villa Elvira, donde vivía con su pareja, ahora acusada, y la hija de ambos.
El fiscal Alvaro Garganta pidió 6 años de pena para el imputado, al considerarlo autor responsable de los delitos de “privación ilegítima de la libertad, daño, amenazas y lesiones graves”.
Por su parte, la doctora Sofía Calavelos, representante de la familia Condorí, solicitó 8 años de pena.
En tanto, el defensor oficial Claudio Ritter requirió la absolución del acusado por la mayoría de los cargos y que sólo debe ser penado por dos hechos de lesiones leves.
Cabe señalar que Maldonado lleva cuatro años detenido por un caso de resistencia a la autoridad y daño en un patrullero y en una comisaría, por el que recibió una pena de un año de prisión.
La acusación solicitó que se lo declare reincidente por segunda vez.
En tanto, el doctor Ritter argumentó que hubo “un exceso contra Maldonado, detenido tanto tiempo por un grosero error de la fiscalía que le había imputado el suicidio de la joven, como un homicidio”, al considerar que sus actos violentos la habían llevado a quitarse la vida.
“Por eso sigue injustamente preso”, alegó.
“Aquí hubo un entramado de violencia intrafamiliar”, y no de “violencia de género” como plantea la acusación, dijo Ritter.
En este debate sólo se está tratando de llegar a la verdad con respecto al posible marco de violencia de género que habría sido el determinante del trágico final.
La supuesta instigación al suicidio, por la que Maldonado también quedó procesado al inicio de la causa, que investigó el fiscal Marcelo Romero, no es juzgada en este debate y se ventilará en un nuevo juicio.
Este caso movilizó a toda la familia de la joven muerta, en busca de justicia, ya que, antes del triste final hubo innumerables presentaciones denunciando la violencia (de género) que padecía.
El fiscal Garganta hizo un mea culpa por “la violencia institucional hacia la víctima”, por la falta de apoyo ante sus denuncias.
Luego de los alegatos Maldonado hizo uso de la última oportunidad que tienen los acusados de decir algo antes de que se pase a deliberar sobre el veredicto.
“Lo que pasó se hizo público y se puso en riesgo mi vida y la de mi familia”, señaló.
“Fui - agregó- torturado y perseguido por algo que no pasó”.
El juez Diego Tatarsky, adelantó que el veredicto podría conocerse mañana, al mediodía.
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