Que las nuevas tecnologías tal vez nos hagan la vida más sencilla no es ninguna novedad. El problema es cuando esas mismas tecnologías pueden tornarse peligrosas: mientras los smartphones se popularizan y sus herramientas son utilizadas por casi todos y en cualquier lugar, también crece la cantidad de personas que, atentos a esas pantallas y casi hipnotizados por ellas, sufren accidentes al no prestar atención cuando caminan o cruzan una calle. Son los llamados “peatones tecnológicos”, los cuales protagonizan -y sufren- cada vez más accidentes de tránsito.
El diagnóstico es parte de un informe reciente de la asociación civil Luchemos por la Vida, cuyas autoridades alertaron sobre el peligro que los nuevos dispositivos móviles representan para el tránsito cotidiano. “Hace años que la ciencia estudia las importantes limitaciones que nuestro cerebro tiene para realizar dos tareas que demanden atención al mismo tiempo -se apunta en el informe-, y los investigadores han probado hasta qué punto es peligroso cruzar la calle mientras se habla o mensajea por celular. Mientras que en 2007 apenas el 4,3 por ciento de los peatones cruzaba las calles hablando por celular, ya en 2014 esa cifra había subido al 13,7 por ciento”.
en estudio
El diagnóstico parte de un estudio en el que se observaron 3.808 peatones en días hábiles y en el horario de 10 a 18 cruzando la calle, y entra en sintonía con otro trabajo reciente realizado por el Observatorio Vial Latinoamericano (OviLam) con el propósito de identificar cuáles son los comportamientos y actitudes de los peatones y de qué manera las condiciones del entorno pueden alterarlos. El informe de OviLam también identificó como “peatones tecnológicos” a los que cruzan calles y avenidas distraídos por el uso del celular y aseguró que, del total de este rubro, el 7,2% usaba auriculares, el 3,5% hablaba por teléfono y el 3,1% enviaba mensajes de texto. Además “en el 19,5% de los casos observados los peatones no respetaban el semáforo y cruzaban a destiempo”, indicó el informe.
Según las conclusiones del estudio, “el peatón medio en lugar de mirar el semáforo peatonal, o en su defecto el semáforo de tránsito vehicular, suele observar si los vehículos que circulan por la arteria a cruzar detienen su marcha o no”.
Se estima que en nuestro país mueren cada año cerca de 600 peatones.
El informe aseguró además que el 18,2% de los peatones no respeta las sendas peatonales o el cruce por las esquinas, y que el cruce en diagonal o a cualquier altura de la cuadra es moneda corriente en el tránsito.
“Es de destacar que el 3,8% de los peatones cruzan corriendo, y de ellos el 69% lo hacen con el semáforo inhabilitando su paso”, detalla OviLam en su estudio.
Otra de las aristas que el informe destaca es la “poca paciencia” de los peatones a la hora de esperar la señal del cruce permitido, ya que el 32,8% de ellos espera debajo de la acera, algo que, además de innecesario, “es altamente peligroso”, detalla el estudio.
Se trata de un problema que no conoce de fronteras y que se expande en distintas ciudades del mundo. Ya en 2008, de hecho, la Asociación Americana de Emergencias Médicas emitió un informe en el que alertaba sobre “los adolescentes y los adultos jóvenes que llegan a los servicios de emergencia con lesiones graves, a veces fatales, porque no prestan atención a su ambiente mientras reciben y envían mensajes de texto”.
De acuerdo a las autoridades de Luchemos por la Vida, resulta imperioso “tomar conciencia de este nuevo riesgo que, en el tránsito de todos los días, nos plantea el uso inadecuado del avance en la comunicación y los cambios concretos consecuentes que todos debemos asumir. La educación será así el camino principal para poder reducir tantas muertes o lesiones graves en las calles y avenidas, ya que los peatones son uno de los grupos que más muertes suma en el inseguro tránsito que todos sufrimos y, de alguna manera, también hacemos”.
En esta línea se anota la opinión de Fabián Pons, presidente de OviLam: “El camino es concientizar mediante campañas de difusión. Y también que los policías y agentes de tránsito tengan un rol activo y le adviertan a la gente cuando está por cruzar mal, porque la sanción moral también colabora”.
Para los hacedores del trabajo de OviLam, así las cosas, los peatones -a pesar de ser el eslabón más débil de la cadena del tránsito- presentan un alto porcentaje de conductas temerarias que ponen en riesgo su vida. “La sensación de impunidad que tiene el peatón al saber que no sufrirá ninguna multa ni reprimenda -se asevera- complementa dichas conductas temerarias”.
En cuanto a la actitud de los automovilistas, el trabajo precisa que muchos conductores “han mejorado el respeto a la prioridad de cruce del peatón, sobre todo en los giros a la derecha”. Según OviLam cada año fallecen más de 270 mil peatones en las carreteras de todo el mundo, lo que representa el 22% del total de 1,24 millones de defunciones por siniestros viales, mientras que en la Argentina mueren unos 600 peatones por año.
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