Jesús Omar Ojeda, el hombre que en la madrugada del martes alertó a la Policía sobre la presencia de José López en el monasterio de General Rodríguez, aseguró ayer que el ex secretario de Obras Públicas del kirchnerismo “no sabía ni dónde estaba”, y que una vez que saltó el paredón, “alguien le tuvo que abrir la puerta” para poder ingresar a la cocina del lugar. Cree, además, que el “hasta debe haber tomado un tecito o un cafecito” con las monjas antes de que llegaran los agentes.
“El muchacho (por López) sale caminando para el lado de la puerta, venía el Policía y hacía de cuenta que no estaba, como que no lo veía”, contó el vecino.
Ojeda aseguró que vio a López cuando regresó a su casa tras cargar los pollos que vende después de las 3 de la mañana, y que incluso antes de saltar el paredón, el ex funcionario le dijo “ahora sí”.
“El hombre estaba ahí, tocaba el timbre del portón, y volvía por la camioneta. Yo lo miraba, y él también. Ahí empezó a tirar los bolsos para adentro, después me dijo ‘ahora sí’, y saltó para adentro. Yo pensé ‘este hombre está loco, creerá que me voy a quedar cuidándole el auto’. Pero estuve un ratito y me metí a mi casa. Como vi que no salía, llamé a la Policía, porque pensé que por ahí iba a robarle a las monjitas”, detalló en declaraciones radiales.
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