Las derivaciones del caso José Francisco López, quien cumplió en los 12 años de administración kirchnerista, siguen causando un gran revuelo político en el Frente para la Victoria, y varios aliados que defendieron con énfasis ese proyecto, ahora toman distancia de la ex presidenta Cristina Fernández.
El senador y ex gobernador de Tucumán, José Alperovich, quien denunció que fue Cristina quien le pidió incorporar a López en la lista para el Parlasur de su provincia, ayer fue más tajante: “El kirchnerismo se terminó”, sentenció. Y, en un nuevo intento de mostrar distancia con el gobierno anterior, puntualizó que con la ex presidenta Cristina Fernández “no tenía una buena relación”.
Alperovich aclaró que “no” tiene intenciones de abandonar su bloque en la Cámara alta “porque es peronista”, aunque anticipó la posibilidad de que los diputados en representación de Tucumán abandonen el del Frente para la Victoria.
“Puede ser que en Diputados armemos uno nuevo, porque el del FpV es más intransigente. Estamos evaluando uno con (José) Orellana, Miriam Gallardo y una persona más”, señaló, evitando identificar al tercer integrante.
Otro peronista que le pasa factura a las administraciones K, aunque nunca comulgó de todo con el proyecto, el gobernador de La Pampa, Carlos Verna, calificó de “vergonzoso” el accionar del ex secretario de Obras Públicas y reconoció que eso provocó una “dispersión dentro del kirchnerismo”.
Verna también recordó que López fue uno de los funcionarios que el año pasado vino a hacer campaña a La Pampa, junto a la presidenta Cristina Fernández, por su contrincante en la interna justicialista, el jorgista Fabián Bruna.
A pesar de ello, aclaró: “Yo no doy ningún certificado de defunción a ningún movimiento político, porque también dentro de ese movimiento político hay gente militante convencida de que compartieron un proyecto político y es gente decente”.
algunas defensas
Mientras, referentes del kirchnerismo puro salieron a “salvar” el proyecto y condenar el accionar de López. Uno de ellos fue el parlamentario por el Mercosur Agustín Rossi, quien reconoció, de todos modos, que la detención del ex número de De Vido en Planificación generó “una mezcla de sentimientos, perplejidad, bronca, tristeza”, al tiempo que instó al kirchnerismo a “metabolizar, absorber y salir adelante”.
“Somos un espacio que le ha dado mucho a la Argentina y que tiene, en su interior, mucho para seguir dando”, admitió Rossi, al tiempo que consideró que la detención de López cuando buscaba ocultar dinero en un monasterio de General Rodríguez es una situación para “condenarla con toda la contundencia del caso”.
Mientras, el dirigente kirchnerista Martín Sabbatella fue más contundente y sostuvo ayer en San Luis que el escándalo en el que se vio involucrado el ex secretario de Obras Públicas José López “no se va a llevar puesto al proyecto nacional” que pusieron en marcha los ex presidentes Néstor y Cristina Kirchner.
Más práctico fue José Ottavis, con llegada a Cristina y Máximo Kirchner: “Para erradicar la corrupción en Argentina uno tiene que reconocer que la corrupción está en todos lados”.
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