Otro de los fenómenos que se están dando en la actualidad, y que también tienen que ver con lo económico, es que las parejas que deciden convivir por fuera del matrimonio parecieran ser más que las que se casan.
Por ejemplo el ex diputado nacional por Chubut Néstor Perl, uno de los impulsores de la ley de “divorcio vincular” sancionada hace 29 años, lo que en su momento fue la concreción de un esperado reclamo social, reconoce que a casi 30 años de aquello “me llama más la atención que la gente no se case, no que se divorcie”.
“Nosotros sabíamos -añadió- que uno de los fenómenos que iban a ocurrir en lo inmediato a la aprobación de la ley era que iba a haber una avalancha de divorcios, y que después se iba a aplacar, pero no que a la larga la gente no se iba a casar”.
Perl reconoce que el fenómeno de los últimos tiempos “no son los divorcios, sino que las parejas jóvenes se van a convivir y directamente no se casan, a punto tal que se presentan como mi pareja o mi compañera, pero no como la esposa o el esposo, y ese es un tema sobre el que hay que educar y trabajar. En su momento se nos dijo que quienes impulsábamos la ley no teníamos valoración del matrimonio, y es todo lo contrario, se trabajó sobre la ley para solucionar una situación que se estaba dando de hecho porque la gente se divorciaba igual, y lo que se hizo fue ponerle un poco de sentido común a la situación”.
CADA VEZ MENOS ANTE EL ALTAR
Dentro de este “nos casamos menos”, se está dando a su vez otra subdivisión, y es que menos parejas todavía lo hacen por iglesia. Un informe de la Universidad Católica Argentina (UCA), dio cuenta recientemente que sólo el 46 por ciento de los matrimonios contraídos en Argentina pasaron por la Iglesia, mientras que ese porcentaje en 1990 era del 83 por ciento.
Según el estudio, la curva descendente no fue regular año tras año. Desde 1990 hasta el 2000, se produjo un descenso del 37 por ciento, con un pronunciado ascenso en 1995; y, a partir de 2001, la tendencia tomó forma de meseta.
En relación a la población católica, en el año 2000, se produjeron 2,7 matrimonios sacramentales por cada mil habitantes católicos de Argentina; y en 2006, la relación fue de 2. Desde entonces, se produjo un descenso del número de matrimonios religiosos por mil habitantes católicos, llegando a 1,6 en los años 2010 y 2011, y 1,5 en el 2012.
Son aristas de los nuevos tiempos. Nos juntamos más y nos casamos menos, y en el mientras tanto lo tuyo es tuyo y lo mío es mío. Cosas de las nuevas convivencias.
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