Elisa Carrió provocó anoche un terremoto interno en la coalición oficialista. Mostró un profundo enojo con la vicepresidenta Gabriela Michetti, a quien advirtió directamente “que no vuelva a hablar mal de mi, porque no lo voy a tolerar”; se declaró “dolida como cristiana” con las actitudes del Papa Francisco; renovó la ofensiva contra el presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti; y cuestionó la designación en la Provincia del nuevo ministro de Justicia. La diputada hizo sonar todas las alarmas dentro de Cambiemos.
Apenas regresada de Estados Unidos, la líder de la Coalición Cívica fue anoche la invitada central en A dos voces, el programa político de TN. Desde allí pasó fuertes facturas hacia el interior de Cambiemos y emitió mensajes que ahora intenta decodificar la plana mayor del oficialismo.
FACTURA A LA VICEPRESIDENTA
Por momentos se mostró conmovida y al borde del llanto. “Estoy profundamente dolida; estoy harta de que me usen”, dijo cuando le preguntaron por declaraciones de Michetti en la que había calificado a Carrió como “inmanejable”.
Aunque dijo “la quiero mucho a Gabriela”, fue muy dura: “Yo jamás habría negociado mis convicciones para ser Vicepresidenta; jamás habría puesto mi firma para designar a un delincuente como Echegaray. Ella lo hizo. Esa es la diferencia. Debería haber más respeto por personas más formadas y más íntegras, aunque más no sea por ser mayores”, dijo Carrió en un tono de extrema severidad y visiblemente afectada.
Se ocupó de decir que “no voy a romper” con el PRO. Pero marcó diferencias, molestias y desacuerdos de fondo. Insistió en apuntar contra Angelici (de quien fingió una y otra vez que no recordaba el nombre); lo emparentó con el nuevo ministro de Justicia bonaerense, Gustavo Ferrari, y reconoció que “al Presidente le molesta que yo hable del Papa”, aunque marcó nuevamente una posición muy dura frente al jefe de la Iglesia Católica.
En esa línea hizo un fuerte reproche por el encuentro con Hebe de Bonafini. “Hay una regla cristiana que dice aléjate del mal; muchos cristianos no entendemos lo que hace el Papa. Yo lo entiendo como política; está jugando en la interna peronista; pero me duele profundamente como cristiana”, afirmó.
También reconoció diferencias internas por su ofensiva contra Lorenzetti. Y ayer la profundizó con términos muy altisonantes. Calificó al titular de la Corte como “corrupto” y dijo que “el tiempo, lamentablemente, me va a dar la razón”.
Carrió, que en su regreso al país también hizo una fuerte denuncia penal en la Justicia local contra Scioli (ver pág. 8), apuntó contra “asesores” del Gobierno por la idea original de incluir a funcionarios y ex funcionarios en el blanqueo de capitales.
SOBRE SHOW MATCH
Al enterarse de que el programa Showmatch, que conduce Marcelo Tinelli, está preparando una parodia de “Gran Hermano” donde se la muestra enojada, no dudó en afirmar que es “una campaña de desprestigio”, y luego se preguntó: “¿Quién la pagará?, porque yo nunca me enojo”.
Buscó en todo momento preservar a Macri, aunque dijo que “debe explicar” la cuenta en Bahamas y el crecimiento de su patrimonio. Defendió el debate interno dentro de Cambiemos y matizó con guiños al Presidente. Pero escribió un nuevo capítulo de lo que podría titularse una relación difícil.
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