Las enzimas y proteínas que sintetizan los microorganismos obtenidos en la Antárdida, funcionales en condiciones de muy baja temperatura, muestran características únicas. Sebastián Cavallito, investigador de la facultad de Ciencias Exactas de la UNLP que participa de las expediciones, detalló que poseen “una termoestabilidad elevada y que son resistentes a agentes desnaturalizantes tales como detergentes, solventes orgánicos y a pH extremos”.
Por su parte, Ivana Cavello, integrante de la dotación científica que también viajó , remarcó que “la posibilidad de producir las enzimas, cultivando los microorganismos a temperaturas cercanas al ambiente, genera una importante disminución en los costos, ya que no hay que calentar los cultivos para mantener la temperatura en los 30-37ºC típicos de los microorganismos mesófilos”.
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