Un ladrón concretó un robo en un maxikiosco de Tolosa cuando eran las 19 del lunes. Aparentemente lo hizo sin la ayuda de cómplices. En un comienzo, simuló que iba a hacer una compra, pero después todo cambió en un segundo, cuando el asaltante dejó de fingir ser un cliente.
“Primero entró e hizo de cuenta que iba a pagar una gaseosa. Pero adelante de la caja sacó un arma y amenazó a mi compañero”, contó Nicolás, otro de los empleados que trabajan en el local de 32 entre 12 y 13.
Si bien no hubo para la víctima golpes o maltratos físicos, el delincuente lo obligó a caminar hasta el fondo del negocio y a quedarse encerrado en un baño.
Recién después de eso fue cuando el ladrón volvió a la registradora y la vació de los 1500 pesos aproximados que había. También se llevó el celular del empleado, de 22 años.
Sin que nadie lo viera o lo pudiera frenar, el delincuente salió a la calle y se subió a una moto, de la que se desconocen la marca y el color, para darse a la fuga.
Algo curioso en este episodio, que adelantó EL DIA en su edición de ayer, fue que las cámaras de seguridad que hay en el kiosco no llegaron a registrar la cara del delincuente: “Estuvo la mayor parte del tiempo a espaldas y, cuando se llevó la plata, lo tapó uno de los exhibidores”, explicó Nicolás, lo que podría hacer sospechar que conocía en detalle el negocio.
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