Mientras felicitaba a Instagram por su cantidad de usuarios, el creador de Facebook, Mark Zuckerberg, dejó ver sus miedos a ser espiado. Es que en la foto que posteó, se lo ve sosteniendo un cuadro que simula el timeline de Instagram. Aparece sentado en su lugar de trabajo que, lejos de ser un despacho digno del CEO de la red social más rentable del momento, es un espacio diáfano que comparte con el resto de los trabajadores. Y sobre el escritorio está su herramienta principal de trabajo, su portátil, cuya webcam está tapada con algún tipo de adhesivo, como celo.
Pero la cámara no es el único dispositivo que tiene oculto. El micrófono de su ordenador también ha sido cubierto con una cinta adhesiva que impediría captar correctamente el sonido.
Es que hace tan solo dos semanas las cuentas de Twitter, LinkedIn y Pìnterest de Zuckerberg fueron hackeadas. Al parecer, no había protegido lo suficiente sus contraseñas. O, mejor dicho, su contraseña, ya que el fundador de Facebook utilizaba siempre el mismo password para sus redes sociales: ‘dadada’.
Zuckerberg es conocido por su lado maniático. No sólo va siempre vestido de gris, sino que además tiene fijación con el aire acondicionado, según describen sus asistentes.
Lo cierto es que el mayor especialista en redes sociales comparte con los internautas su paranoia a convertirse en víctima de algún mirón.
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